viernes, 9 de junio de 2017

SÉNECA Y DIOS



Escribe Séneca: “Por eso, nosotros, con gallardía grande, no nos hemos encerrado en las murallas de una ciudad, sino que hemos abierto coloquio con todo el mundo y hemos profesado por patria el universo, para dar con esto más ancho campo a la virtud”. El filósofo cordobés nos dice que todo educador –padres, profesores, tutores, etc.- es educador del mundo. Con propiedad se puede decir de él que es un auténtico educador universal por la amplitud y acierto de sus escritos y sentencias. En carta a su amigo Lucillium llega a afirmar: “El sabio no es otra cosa sino el pedagogo del género humano”.

Séneca nos previene y exhorta sobre el peligro en transformarnos en manada y nos dice que el único bien del hombre es ser honesto y la afirmación la puede acompañar manifestando que el bien inestimable es hacerse dueño de sí. Avisa de que la vida puede transcurrir entre el vicio o la virtud y que el esfuerzo es un factor esencial en el que desea ser un hombre o mujer íntegros, al que se llega por un camino, a veces, no llano. Toda una vida que acompañada de convicciones se instala y desarrolla en la virtud:” que es auténtica cuando solo adviene de un alma instruida y adoctrinada y conducida a la perfección por una práctica constante”,  le continúa expresando a Lucillium. Para finalizar también en la carta a su buen amigo hablándole de la libertad le expone: “Me preguntas qué libertad es esta. No temer a los hombres ni a los dioses; no desear nada inhonesto ni excesivo; tener el completo señorío de sí mismo; bien inestimable es hacerse dueño de sí”.

Como puede verse, Séneca fue un hombre con pasión por educar, y más concretamente por educar bien a la juventud. De ahí la riqueza y claridad de sus obras y sus escritos.

Pero, podemos preguntarnos: ¿qué importancia, en orden a la educación, le daba Séneca a la relación del hombre con Dios? Su respuesta, también la encontramos en la carta a su amigo Lucillium.  Manifiesta nuestro filósofo: “Dios está cerca de ti, contigo está; está dentro de ti. Sí Lucilio, sagrado espíritu habita dentro de nosotros, observador de nuestros males y guardián de nuestros bienes; este, así nos trata como le tratamos nosotros”.

Extraordinaria sentencia: Dios está cerca de ti, contigo está; está dentro de ti. Unos siglos después, S. Agustín escribe en Las Confesiones la misma idea: “¡Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé! Y he aquí que tú estabas dentro de mí y yo fuera, y por fuera te buscaba… Tú estabas conmigo, mas yo no lo estaba contigo”.


Considero que el niño, el adolescente y el joven mejorarán mucho su educación, si en el contexto de una educación en libertad, se les ofrece una educación con la presencia de Dios en su vida. Max Scheler, filósofo del siglo XIX, y gran cultivador de la filosofía de los valores, afirmaba que sólo la religión convertía  a la persona en persona. Y el efecto de esa consideración es que voy a crear una nueva sección en el blog. La llamaré renovación y procuraré semana tras semana ofrecer materias a los padres, educadores y chicos con temas que posibiliten este tipo de educación.

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