viernes, 31 de enero de 2020

DE MADRID A LEÓN EN DEMOCRACIA


Estudiábamos Filosofía y Letras en el Complutense y en el ambiente social y estudiantil, se intuía una próxima llegada de la democracia. Así que un día, uno de nosotros se atrevió a preguntar al profesor de Filosofía: ¿Qué ventajas tiene la democracia sobre un régimen autoritario o dictatorial?
Respuestas del profesor: Para ir de Madrid a León hay dos opciones. Una es ir por la carretera nacional con un carril de ida y otro de vuelta o tomar el tren diario que hace ese recorrido. La otra opción, es ir por la citada carretera nacional, o por una autovía con dos carriles de ida y otros dos de vuelta, o por una autopista de peaje también con dos carriles de ida y otros dos de vuelta, o bien por unos de los seis trenes diarios que hacen el trayecto Madrid-León.  La primera es imagen de régimen autoritario, la segunda de una democracia. La cuestión está en que la segunda es más cara.
Hasta aquí la intervención del profesor.

Llevando esta analogía a la educación, resulta que la educación en democracia es ofrecer opciones diversas con la posibilidad de que el usuario elija libremente la que más le convenga o interese y siempre con el mismo coste para él. Y si el usuario es un niño, y por ello, sin la facultad de madurez para elegir, quienes eligen por él son sus padres, que desde luego también lo harán libremente.

Y si hubiese algún director o autoridad que no entiende que la democracia son opciones diversas y distintas para que el usuario pueda elegir, la empresa de tal directivo/a, no debería tardar más de sesenta segundos para invitarle a que solicite la baja laboral por una visión ramplona e incoherente de la realidad. 

jueves, 23 de enero de 2020

EL AMOR A LA VERDAD



Una meta esencial, hoy y siempre, en la educación es la de inculcar en los hijos el amor a la verdad y valorar los acontecimientos, las opiniones, las ideas, que observan y escuchan. Pedirles su opinión y darles ejemplos de críticas positivas y razonadas para que tengan buenos modelos de argumentación.
Añade el pedagogo alemán Otto Dürr, que con el lenguaje se cultiva el alma, se educa la mente, se forma el carácter. Por el contrario, la falta de dominio del lenguaje se convierte en causa importante del fracaso escolar y de importante pobreza personal.
Los libros, los excelentes libros suelen ser elementos imprescindibles para conseguir aquella meta. Cada libro que leen los chicos es una ayuda para un mejor conocimiento del mundo y de las personas. Que los padres acentúen ese conocimiento mediante el intercambio de ideas sobre el libro, es un cometido que debe desarrollarse en sentido creciente.
Los libros engrandecen la vida y permiten conocer a personas muy diversas, caracteres muy distintos, sucesos sencillos unos, complejos y difíciles otros, vidas heroicas junto a otras superficiales y anodinas.
Los chicos acuden a la lectura:
A. Para el descubrimiento de su propia identidad personal.
B. Para un mejor conocimiento del mundo y de los demás.
C. Para la formación de una cosmovisión o filosofía de la vida.
D. Para hallar pistas de solución a problemas y responsabilidades sociales.
Los libros, los buenos libros, facilitan la destrucción de la mentira, de la falsedad, de una vida líquida, de una vida relativizada. Los buenos libros nos ayudan al conocimiento y amor de la verdad. Porque no todo es según nos parece o nos hacen que así parezca. ¡No!¡ Qué hartura de que nos manipulen y se practique abusivamente la corrupción de menores! Queremos ser libres queremos que nos dejen educar a los hijos en el amor a la verdad y a la libertad.

viernes, 17 de enero de 2020

MEMORIA DE ÁFRICA (Out of África)



Isak Dinesen cuenta en “Memoria de África” el pasaje siguiente:
“En una ocasión en la que Denys y yo habíamos estado volando, cuando aterrizamos en la meseta de la granja, se nos acercó un anciano Kikuyu y se puso a hablar con nosotros.

-       -  Fuisteis muy arriba hoy, dijo, no podíamos veros, solamente oíamos al avión cantando como una abeja.
Le confirmé que habíamos subido muy alto.
-         -¿Visteis a Dios? Preguntó.
-         -No, Ndwetti, dije, no hemos visto a Dios.
-        - Ajá, entonces no habéis subido lo bastante, dijo, pero entonces contadme: ¿creéis que seréis capaces de subir lo bastante como para verle?
-       -  No lo sé, Ndwetti, dije.
-     -  Y tú, Bedar, dijo volviéndose hacia Denys, ¿qué crees? ¿Subirás lo bastante en tu avión para ver a Dios?
-         -Realmente no lo sé, contestó Denys.
-         -Entonces, dijo Ndwetti, no tengo ni idea de por qué seguís volando los dos”.

En el fondo, el anciano Kikuyu es como si viniese a decir: nada de esos vuelos es importante. Podéis hacer cosas interesantes, pero no llegáis a lo fundamental.

jueves, 9 de enero de 2020

LA LEY NATURAL



Sófocles escribe la tragedia Antígona, hija del Edipo.

El suceso ocurre cuando Creonte, rey de Tebas, estable la ley que no permite enterrar a los muertos. Muere el hermano de Antígona y esta se propone enterrar a su hermano. Entonces es apresada por la guardia de Creonte, quien conociendo los hechos, decreta la pena de muerte contra ella por desobediencia a la ley:

-         ¿Te atreviste a pasar por encima de la ley?, pregunta Creonte.
-         Antígona responde: “Ni era Zeus quien la había decretado, ni Diké, compañera de los dioses subterráneos, perfiló nunca entre los hombres leyes de este tipo. Y no creía yo que tus decretos tuvieran tanta fuerza como para permitir que solo un hombre pueda saltar por encima de las leyes no escritas, inmutables, de los dioses: su vigencia no es de hoy ni de ayer, sino de siempre, y nadie sabe cuando fue que aparecieron”.

La cuestión que plantea Antígona es si un poder humano puede eliminar una ley divina: leyes inmutables de los dioses, dice la condenada.
Esa ley superior, con vigencia desde siempre y para siempre, se conoce con el nombre de ley natural.

El hombre se distingue del resto de la creación por su dignidad personal. Nuestra época corre el riesgo de debilitar el concepto y la dignidad de la persona. Hay un progreso: dominio de la naturaleza. Hay un retroceso: en la dignidad personal. Muchas veces el hombre es considerado como una “cosa”.
Causas de este retroceso:
-          olvido de ser una criatura de Dios.
-          pérdida del sentido sobrenatural de la vida.
-          negligente dedicación al culto divino.
-          lenta desaparición de la dimensión religiosa
-          la autosuficiencia.
-          el hombre posmoderno se presenta como un “adulto” que puede formular la ley moral más acorde con el “hombre de hoy”.
El verdadero progreso humano está en la fidelidad a la imagen y semejanza que ha recibido de Dios. En esa fidelidad el hombre acentúa su dignidad personal encaminándose a lo que está llamado: a la perfección. La realidad objetiva que señala el camino de esa fidelidad es el orden moral.
El orden moral no es algo arbitrario o ficticio, sino una realidad objetiva que responde a la naturaleza y fin del hombre. Es un orden universal y absoluto, cuyas leyes fundamentales están por encima de las mudables circunstancias de los tiempos o las apetencias humanas.
Las conductas desordenadas o la pobreza en la fe, no son causas para llegar a un “arreglo” del orden moral. (Ese fue el caso de Enrique VIII).
Sin embargo, hay temas sobre los que no se puede decir la verdad porque “te forran”. Por ejemplo, sobre: La sexualidad. Las células madres. La homosexualidad. El Islam. Los hebreos. El sida y los preservativos.
Es como si nos hubiésemos olvidado de que “la verdad os hará libres” y la verdad es que el Señor es el “camino, la verdad y la vida”. Existe una ley moral natural, inscrita por Dios en el corazón de los hombres, conocida por la razón y atestiguada por la conciencia.
La ley natural pide especialmente: amar a Dios por encima de todas las demás cosas y al prójimo como así mismo. Sin Dios, no hay ley moral, sin moral, no hay derecho, sino arbitrio, violencia, libertinaje.
La ley moral es objetiva, absoluta y universal, y estas características se fundamentan en la naturaleza del hombre y en sus relaciones esenciales.
Estas dos consideraciones, producen un decaimiento moral y un destrozo en el camino hacia la verdad. Zubiri pudo afirmar que “hoy estamos envueltos en todo el mundo por una gran oleada sofística”.
La solución está unida inexorablemente a la búsqueda y defensa de la verdad. No podemos transigir con la idea de Pirandello: “Así es, si así os parece”.

sábado, 4 de enero de 2020

FAMILIAS FUERTES


Nuestro futuro está en las familias fuertes», proclama la ministra de Familia de Hungría.

Katalin Novak, ministra de Familia de Hungría, ha contado la batería de medidas que su país se ha empeñado en poner en marcha para fortalecer la familia y así aumentar la natalidad. Esta es una de las patas de la política de defensa de la herencia cristiana que Viktor Orban está llevando a cabo en Hungría desde que llegó al poder.
En una entrevista con Catholic News Agency, Novak recordó que “si renunciamos a nuestro cristianismo, perderemos nuestra propia identidad como húngaros, como europeos”.

Un desafío por delante
En estos momentos la tasa de natalidad de Hungría está en 1,48 hijos por mujer, por debajo de la tasa de reemplazo situada en 2,1 hijos, un problema que afecta gravemente al resto de países europeos.
“Tenemos un desafío demográfico por delante”, reconoció Novak, pero su país ya está trabajando duramente para revertir la situación. De hecho, en 2011 la tasa de natalidad estaba en 1,23 hijos. Fue entonces cuando el gobierno vio que había que tomar cartas de verdad en este asunto y para ello se hizo preguntas como: “¿cuál es la razón que está detrás del fenómeno y cómo podemos ayudar a cambiarlo?”

Batería de medidas
El gobierno de Orban ha impulsado un plan de acción que incluye medidas como que las mujeres que se casen antes de cumplir 40 años pueden pedir un préstamo sin intereses de 31.000 euros. Un tercio del préstamo puede ser condonado si la pareja tiene dos hijos, y totalmente si tiene tres o más hijos.
Por otro lado, las mujeres con cuatro o más hijos estarán exentas de por vida de pagar el impuesto sobre la renta. Y las familias con al menos tres hijos tienen una subvención para comprar un automóvil con capacidad para más de siete plazas.
También para la vivienda es un asunto que preocupa a las familias por lo que otras medidas es la reducción del préstamo hipotecario para las familias que tengan hijos.

El futuro de las "familias fuertes"
De momento, aún no hay constancia del resultado de estas políticas profamilia. El tiempo lo dirá. Lo que sí tiene claro la ministra Novak es que “nuestro futuro está en las familias fuertes”.
Sin embargo, la ministra también considera que para que haya familias fuertes más importante que los incentivos financieros es que haya una cultura que aliente y normalice el que haya niños. “Hablamos demasiado de dinero, en realidad, pero tener hijos no es una cuestión de dinero”, afirma.
Por ello, Hungría tiene como objetivo crear una cultura que sea más acogedora para las familias, primero a través de unos valores y luego con una serie de leyes y normativas provida y profamilia. “Sin una identidad fuerte, no se puede asumir la responsabilidad de los demás”, recalca.

Reconocer el papel de las madres
Ahora el Estado emite mensajes públicos sobre que “la vida es un regalo” y que el tener hijos “es una aventura para toda la vida”.
“¿Realmente se reconoce a las madres que cuidan a sus niños? ¿Realmente se valora a esa madre que se queda en casa cuidando a cinco, seis, siete niños y no desempeña un papel activo en el mercado laboral? ¿Realmente las valoramos? ¿Las reconocemos?”, preguntó la ministra.