viernes, 29 de septiembre de 2017

CONOCE A TUS HIJOS. EL MIEDOSO



Los miedos que normalmente sufren los chicos suelen encuadrarse dentro de los que llamamos miedos comunes: temores corrientes como los que se tienen a ciertos animales peligrosos, a las tormentas, a la oscuridad, a ser abandonados por sus padres o a perderlos, o a extraviarse en las aglomeraciones, a la piscina, etc. En general se suele tener miedo a lo desconocido.

Las causas de los miedos son varias:
- algún accidente sufrido.
- una experiencia desagradable de la infancia.
- la percepción del temor en algún familiar.
- la tendencia a la depresión.
- una excesiva protección paterna hasta el punto de que los   chicos no saben hacer cosas por sí mismo: son unos inseguros.
- una educación excesivamente prohibitiva o perfeccionista.

Hay niños a los que el miedo pone realmente enfermos: aparecen dolores intestinales, vómitos, mareos, insomnios, se frena su proceso de aprendizaje, etc. Un ejemplo claro es el que sufren algunos niños pequeños la noche anterior y el día que tienen piscina en el horario escolar.
Para un mejor conocimiento del problema, el profesor puede pedir a los padres que contesten un cuestionario.

EL MIEDO EN EL NIÑO. Cuestionario para padres.
1. ¿Tuvo la madre durante el embarazo alguna situación de stres emocional o angustia? Tratar de detallarla.
2. ¿Hay algún otro miembro de la familia con situación de miedos?. ¿Qué relación tiene con el niño?
3. Tipos de miedos más frecuentes que presenta el niño:
Al robo.                                                                               A las tormentas.
A la oscuridad.                                                                A los aparatos eléctricos.
A aparatos desconocidos.                                          A sirenas de coches-policías.
A animales peligrosos.                                                A perderse en aglomeraciones.
A practicar algún deporte.                                         A alguna situación escolar.
                        
4. ¿Se ha encontrado el sujeto en alguna circunstancia imprevisible y de cierto riesgo serio?. Explicarla.
Algo así como: película muy dura, sangrienta, con cadáveres en los que la imagen se recrea; o una persecución policial que él presenció realmente; o bien una riña muy seria entre personas mayores presenciada por el chico. etc.
5. ¿Ha habido en la vida familiar algún castigo duro e incomprensible para el niño?. Detallarlo y manifestar la reacción que experimentó el chico.
6. ¿Aparecen manifestaciones biológicas con los temores?:
Dolores intestinales.  Mareos.  Vómitos.   Insomnios.  Otros.

EL MIEDO ESCOLAR.
Suele llamarse así, al que se origina en el mismo Colegio. Las causas pueden ser múltiples:
                • Una exigencia excesiva del profesor.
                • Los exámenes.
                • El profesor riguroso, o despótico, o castigador.
                • Los suspensos.
                • La agresividad de algún compañero.
                • La confrontación entre una educación familiar permisiva y una educación escolar normativa.

CÓMO AYUDAR AL NIÑO MIEDOSO .
Generalmente el miedo es algo que se aprende, por lo tanto también puede olvidarse, y en esa certeza y esperanza pueden actuar los padres y educadores:
1. Prestándole el máximo apoyo posible.
2. Consolarle en los momentos de apuros.
3. Evitar forzarle cuando aparece la situación de temor. Animarle suavemente y poco a poco a que lo supere, partiendo de una situación de relajación: el juego es una de las mejores técnicas de relajación para el niño.
4. Eliminar del ambiente todo aquello que sea espoleta de sus temores.
5. Invitarle a que haga sólo ante el profesor (los compañeros pueden estar en el recreo) operaciones que le cohíben ante los demás: salir a la pizarra; contestar preguntas, ... Así unos días, poco a poco, hasta que consiga seguridad y vencer su temor.

6. Felicitar al chico cada vez que consiga una superación del problema o aparezca una señal de éxito en su trabajo.  

lunes, 25 de septiembre de 2017

DIOS PADRE



“El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre” (Catecismo Iglesia Católica: CEC nº 27). “Dispuso Dios en su sabiduría revelarse a sí mismo y dar a conocer el misterio de su voluntad, mediante el cual los hombres, por medio de Cristo, Verbo encarnado, tienen acceso al Padre en el  Espíritu Santo y se hacen consortes de la naturaleza divina” (CEC nº 51).

Atributos de Dios. Es Todopoderoso, Misericordioso, Bondadoso, todo Amor y Verdad.
Jesús y el Padre.
Jesús revela la existencia de una persona en Dios, a la que Él llama Padre.    Amaba y admiraba al Padre y Él se presentó como Hijo. Sus primeras palabras en Templo, con doce años, citan al Padre. Sus últimas palabras, allá en la cruz, se vuelven al Padre. Y dice que el Padre actúa continuamente: “Mi Padre no cesa nunca de trabajar; por eso yo trabajo también en todo tiempo” (Jn. 5, 19), a propósito de por qué hace milagros en el sábado.

Por otra parte, el Padre, declara que Jesús es su Hijo.
-En el bautismo del Jordán: “Este es mi Hijo muy amado, en quine tengo mis complacencias” (Mt. 3, 17).
-En la transfiguración: “Este es mi Hijo  amado, en quien tengo mi complacencia; escuchadle” (Mt. 17, 5).
        
El pecado.
“La acción devastadora del pecado en el mundo es un evidencia palpable. Pero eso no ha desanimado el amor que nos tiene el Padre. El Padre reacciona contra el pecado haciendo de su Hijo querido el Redentor. Es algo así como si dijera: “Puesto que me habéis ofendido, os enviaré a mi Hijo”.

Paternidad y Filiación.
El Padre, presente en la Creación y en la Redención, tiene un proyecto: hacernos hijos adoptivos. “Ved qué amor nos ha mostrado el Padre, que seamos llamados hijos de Dios, y lo seamos.” (1 Jn. 3, 1).

Providencia de Dios.
La Providencia del Padre es consecuencia de su bondad, de su amor paternal. Mediante su Providencia, el Padre ejerce su solicitud sobre todo lo creado, especialmente hacia el hombre.
“Haces brotar la hierba para el ganado y las plantas que el hombre cultiva, para sacar el pan de la tierra y el vino que alegra a los hombres, el aceite que hace brillar su rostro y el alimento que los conforta” (Sal. 104, 14-15). Estas  reflexiones del Salmo tienen multitud de aplicaciones prácticas en nuestra vida cotidiana.

¿Cómo es su Providencia?
“El que no perdonó a su propio Hijo, antes bien lo entregó a la muerte por todos nosotros, ¿cómo no va darnos gratuitamente todas las demás cosas con Él?” (Rom, 8, 32).
Más es imposible dar, imposible comprender, imposible amar y atender a todas las necesidades espirituales y materiales de sus hijos. Nada permanece olvidado por nuestro Dios Providente.
“¿No se vende un par de pájaros por un poco de dinero? Y, sin embargo, ni uno de ellos cae en tierra sin que lo permita vuestro Padre… Vosotros valéis más que todos los pájaros” (Mt. 10. 29-30).
La Providencia de los siglos XIX y XX: Lourdes, Fátima, y los grandes santos de estos siglos: S. Francisco de Sales, Sta. Terea del Niño Jesús, San Pío X, S. Juan XXIII, S. Josemaría Escrivá, S. Juan Pablo II, S. Pío de Pietrelcina, Sta. Teresa de Calcuta…

El culto al Padre.
En el Bautismo, en la Confirmación, en todos los sacramentes, y muy especialmente en la Santa Misa. Ahí se alaba al Padre, se le dan gracias, se repara y desagravia.

La oración: el Padrenuestro.
Oración realizada con sinceridad, humildad, confianza, perseverancia y amor filial. Y saber que toda oración es escuchada.
Dice Jesús: “Cuando oréis decid: Padre nuestro que estás en los cielos…”
1ª Petición: “Santificado sea tu nombre”. Jesús nos invita a que adoremos al Padre. Y, ¿cómo santificarle nosotros pecadores?  Santificamos el nombre de Dios, cuando nos acercamos a nuestra propia santidad.
2ª Petición: “Venga tu reino”.  Jesús exhorta a sus discípulos a rezar por la expansión del reino del Padre. De esta forma les hace comprender más su responsabilidad en este terreno.  Así pues, todos los cristianos tienen la misión de contribuir, al menos por la oración, a la expansión de la Iglesia.
3ª Petición: “Hágase tu voluntad”. El culto al Padre y el establecimiento de su reinado no pueden alcanzar toda su realidad más que a través del cumplimiento de su voluntad.  La sumisión a esta voluntad viene de una respuesta de amor filial al amor paternal.
4ª Petición: “Danos hoy el pan que necesitamos”. El Padre, que en su Providencia se interesa por todas las necesidades de sus hijos, está siempre dispuesto a acoger la petición del pan de cada día. El pan que se pide es el pan material, signo de todo lo que es necesario para el mantenimiento de la vida del cuerpo e igualmente el pan espiritual.
5ª Petición: “Perdona nuestras ofensas, así como nosotros personamos a los que nos ofenden”.  Jesús nos invita a todos a pedir para nosotros mismos el perdón de nuestras culpas. El desea que, al situarnos en presencia del Padre, tomemos   más vivamente conciencia de nuestro estado de pecadores. Sin embargo, se menciona expresamente una condición para que otorgue el perdón. Tenemos que perdonar por nuestra parte a los que nos han ofendido, de tal forma que no se puede rezar el Padrenuestro más que renovando la intención de perdonar.
6ª Petición: “No nos dejes caer en la tentación y líbranos del Maligno”.  No podemos pedirle al Padre que nos ahorre todas las tentaciones. Cristo fue tentado. Lo que pedimos es la ayuda del Padre para tener la fuerza de resistir a la seducción del mal. Esta petición nos recuerda nuestra fragilidad, que tiene necesidad de ayuda. (El Padrenuestro preparado por Jean Galot).

La respuesta del buen hijo.
Tal vez lo primero sea “pedir un corazón grande para amar a Dios” (Fco. De Sales: Vida Devota. Cap. XXI. Directorio).
Y Poner más conciencia al santiguarnos.
Comprender que ante la mayor desgracia (el pecado), sobreabundó la gracia. Y Rectificar, buscar la reconciliación en el sacramento de la Penitencia.
Vivir la Santa Misa  con más plenitud.


viernes, 22 de septiembre de 2017

CONOCE A TUS HIJOS: EL INMADURO. LA INMADURA



Podemos llamar inmaduro al chico que sufre un retraso, según su desarrollo evolutivo, en la consecución de los prerrequisitos necesarios para realizar fácilmente un determinado aprendizaje.

Si entre las exigencias de una tarea prevista para su curso, y las capacidades del chico de inteligencia normal no hay adaptación, es que estamos ante un sujeto inmaduro.
Durante toda su infancia el niño lo que hace es madurar. Mediante el paso por la infancia, paso que debe vivirlo bien, el chico va aprendiendo conductas que le permitirán recorrer adecuadamente la etapa siguiente.

La inmadurez puede ser:
I. Neurofuncional. Es la que comprende alguna alteración en:
• La definición de la lateralidad: posiblemente diestros de mano y pie y zurdo de ojo/oido. Es la más frecuente.
• El dominio del esquema corporal. Se muestran ausencias de rasgos corporales esperados en el dibujo del ser humano, de acuerdo con los items evolutivos  experimentados.
• La orientación espacio-temporal.
• Torpeza motriz.
• En la coordinación visomotora. La reproducción de lo   que "ve bien" es inmadura.

II. Psicolingüística. Puede consistir en un retraso:
• En la comprensión de palabras habladas.
• En la relación de palabra con su significado.
• En la expresión de ideas.
• En la locución.
• En la correcta descodificación de los sonidos.

Muy frecuentemente la inmadurez aparece asociada a otras señales: hiperactividad, déficit de atención, dispersión, dificultades de adaptación con chicos de su edad, débil memoria, atolondramiento, retraso motriz, dificultad en asimilar conceptos y pasar de unos a otros, ...
Como la maduración y el aprendizaje facilitan conjuntamente el desarrollo de una conducta determinada, este tipo de sujetos ofrecen repetidamente en el aula y en la relación con sus semejantes, conductas impropias, algo llamativas: encajan mal una broma de los compañeros, son excesivamente quejicas, algo débiles e inseguros, pierden muy a menudo el material de trabajo, participan en la clase con aportaciones o preguntas infantiles, intervienen con tontadas, son impuntuales, etc.

El trato con el inmaduro.
Primeramente no ignorar que en la situación del inmaduro lo normal es que hayan intervenido factores genéticos y del medio ambiente.
Se debe procurar modificar los factores ambientales, para facilitarle la consecución de la madurez.
Los padres y profesores le ayudarán:
1. Proponiéndole un plan u orden en su vida. Lo ideal es poder realizarlo conjuntamente  padres y profesores. Después, exigirle se ajuste a ese plan y lo cumplan.
2. A que sea un buen lector, especialmente de biografías bien seleccionadas, en las que el personaje principal, luche, a veces triunfará y otras no, pero continuará luchando.
3. Haciéndole participar en deportes y que se someta con docilidad a las reglas del mismo.
4. Estimulando y premiando la intensidad, el grado de energía puesta en sus tareas.
5. Logrando que participe, sirva y ayude en cuestiones propias de la convivencia familiar y escolar ordinaria: algún encargo propio de la vida del hogar, colocar y recoger el material de la clase, mantener un debate o un diálogo, realizar trabajos en equipo respondiendo responsablemente de su tarea.
6. Enseñándole a hacer el bien, lo que es justo, aunque cueste.
7. Proponiéndole metas que conlleven mejorar en destrezas: deportivas, escritoras, dibujos, manualidades, dominio del teclado del ordenador, tocar un instrumento musical, ballet o danza regional, dramatizar e interpretar, cocinar, hacer punto, arreglar cosas: pinchazo de bicicleta, forrar libros, remendar calcetines, coser botones, ...
8. Ayudándole a tomar decisiones y que las ejecute: optar por un equipo deportivo y no abandonar al menor contratiempo; elegir una asignatura para profundizar en ella; seleccionar un libro para leer y acabarlo; escoger un determinado trabajo o actividad escolar y presentarlo finalizado en el momento acordado, etc.


lunes, 18 de septiembre de 2017

LA EXCELENCIA




Continúo trabajando e insistiendo en la excelencia, puesto que me parece que es un punto capital en la educación de los hijos y de los alumnos. ¿Qué puedo añadir sobre la excelencia?: “En busca de la excelencia” es el octavo libro sobre educación que escribe  Julio Gallego Codes. En estas páginas, el autor,  propone un itinerario, exigente y asequible, para que las familias y los centros educativos se pongan en camino para lograr la excelencia de los hijos y los alumnos. Esto supone dar ese salto de lo ordinario y lo mediocre a lo superior, sacando el máximo partido a los recursos disponibles. Este gran proyecto solo es posible si contamos con excelentes educadores, principalmente padres y profesores que alienten a los chicos y chicas a soñar y a hacer que esos sueños sean realidad. Por un lado, las familias han de ser hogares estables y agradables, donde se forme el carácter, se transmitan valores y procuren la mejor educación afectiva posible a los hijos. Por otro lado, en la vida escolar y académica habrá que enfocar toda la actividad docente en el compromiso por el trabajo bien hecho y en tratar de obtener de cada alumno lo mejor que hay en él. Dirigido a padres y educadores, este libro es un auténtico manual práctico para buscar la excelencia de los chicos y chicas en edad escolar, en esa etapa en la que se ponen los cimientos de la personalidad.

domingo, 10 de septiembre de 2017

CONOCE A TUS HIJOS: EL HISTÉRICO-LA HISTÉRICA



Hay chicos/as que nos  ofrecen con sus vidas, una historia fantástica con la que pretenden evitar enfrentarse con una situación real, que a veces puede ser incómoda. Su interés es intentar huir de un problema, obligación o peligro. Su comportamiento es como el de un "niño pequeño".
En la histeria infantil lo normal es la presencia de un desequilibrio entre las pretensiones del sujeto y el rendimiento escolar: a veces son "justificaciones imposibles", poner las causas de los problemas en otros, curiosas llamadas de atención para que sus intereses sean atendidos, concentración enfermiza en "sus razones o motivos", etc.

Manifestaciones de la histeria.
La histeria es capaz de "imitar" el cuadro clínico de todas las enfermedades somáticas y psíquicas: infantilismo somático o psíquico; regresiones a etapas inferiores de la vida, etc.
Pueden por lo tanto aparecer: vómitos y diarreas; trastornos cardiacos y muy especialmente fenómenos sensoriales, con marcada sensibilidad en dolores orgánicos: de cabeza, u otros órganos.
El carácter del histérico/a es bastante problemático. En el fondo padece un trastorno afectivo serio. Su deficiente capacidad de amar constituye el motivo que le empuja y le hace correr constantemente tras el amor, impulsándole a una continua búsqueda de lo sensacional y lo insólito. Así se desarrolla con fuerza su fantasía histérica que origina sus mentiras sensacionalistas. Mentir es algo importante dentro de la personalidad histérica: mentiras conformadoras de sueños de grandeza, de persona importante, de víctima, ...
Esta deformación de su carácter está englobada dentro de un fuerte egocentrismo y una hábil facilidad en la verbosidad persuasiva y gracia en el hablar.

Cómo ayudar al histérico.
1. Padres y profesores no deben:
   * entrar en su juego.
   * dejarle al descubierto.
2. La conducta de los educadores ante él será serena y objetiva. Emplear pocas palabras y usar un tono enérgico. Escucharle con calma, sin echar leña al fuego.
3. Dejar libre curso a las reacciones histéricas, pero dando a entender claramente que esas reacciones no pueden tomarse en serio.
4. Lograr equilibrar pretensiones y rendimiento del sujeto.
   Preparar un plan para que mejore su rendimiento académico.            
5. Fomentarle la generosidad haciéndole participar en encargos o tareas escolares que supongan un servicio a los demás.
6. Procurar que las mentiras detectadas no le reporten beneficio alguno.
7. Alabar públicamente al chico de la clase que afrontó una situación difícil con sinceridad.

8. Ofrecerle recursos para que solucione su problema afectivo,  principal causa de todo su mal.

lunes, 4 de septiembre de 2017

CONOCE A TUS HIJOS: EL HIPERACTIVO


Se denominan niños hiperactivos a aquellos que presentan junto a una frágil atención, una conducta fácilmente irritable, extraordinaria movilidad, imposibilidad de permanecer sentado y quieto poco más de un corto periodo de tiempo.
La hiperactividad es más frecuente en los chicos que en las chicas.

Comportamientos más frecuentes del hiperactivo.
 Movimiento   corporal excesivo.  Impulsividad. Atención dispersa.
  Alta  Emotividad.
 Pobre  Coordinación visomotora.
 Memoria escasa.
Tendencia al   fracaso.  Renuncia con facilidad a la tarea.

Tratamientos.
Nutritivo. A base de una rica alimentación en proteínas, vitaminas y minerales. Las vitaminas B3, B6 y C mejoran el nivel perceptivo y el aprendizaje.
Psicopedagógico. Deben trabajarlo conjuntamente padres y profesores. Con cada chico el adecuado para él.
Se han experimentado varios programas educativos para los hiperactivos. El denominador común de esos programas es reforzar el convencimiento de que el autocontrol y la voluntad pueden mejorar notablemente. Para lograrlo, suelen aconsejarse ejercicios fáciles, caseros y lúdicos, que cualquier persona puede casi siempre dirigir y hacer efectuar al hiperactivo. Tan importante como la ejecución de esa actividad, es la perseverancia en la misma.
Presentamos brevemente cuatro programas, anunciando al mismo tiempo la conveniencia de utilizarlos de forma alternativa.

AUTOSUGESTION.
 Mediante esta técnica pedagógica, el chico, aprende a relajarse, a adquirir autocontrol, atención y mejora de su capacidad de concentración.
 La disciplina personal se obtendrá mediante una serie de ejercicios escalonados de relajación y autocontrol.
 Se trata de centrar la atención el "algo", rechazando otros estímulos.
 Actividades básicas son: los ejercicios respiratorios; hablarle de forma lenta, tranquila y razonada; realizar suavemente la manipulación de objetos: abrir y cerrar puertas, cajas, ventanas... Recogida lenta de la ropa. Realización de dibujos, recortado y pegado  cuidadoso de los mismos.    
           
MODIFICACION DE LA CONDUCTA.
El método pretende en este caso, mejorar la conducta de los chicos mediante el tradicional sistema de los premios y castigos: el elogio, la gratificación... o la privación, la corrección.  
Primeramente es necesario que cada chico tenga orden en su vida. En la medida de lo posible, conviene confeccionar con él un plan, y luego exigir se ajuste a él.
Se trata de ayudarle a conseguir actitudes apropiadas. El hiperactivo tiene actitudes negativas y mediante la modificación de conducta se procura que estas cambien.

VOLUNTAD PERSONAL.
 "No existe ninguna duda de que al niño hiperactivo se le pueden enseñar hábitos estables mediante el desarrollo de la fuerza de voluntad" (R.Valett).
 La voluntad se educa y un buen punto de partida es el esfuerzo en la pequeña meta personal que lograda en un corto periodo de tiempo, propiciará la lucha por conseguir la segunda pequeña meta personal, y así sucesivamente.
La utilización de un cuaderno o agenda en donde se anota toda la tarea, es muy provechosa.

TERAPIA DE CONCENTRACIÓN.
El esquema fundamental pretende enseñar a los niños a detenerse, pensar y escuchar cuidadosamente lo que va a hacer antes de comenzar la tarea asignada.
Su tiempo de estudio debe estar muy dirigido. El chico deberá informar diariamente con todo detalle  a la persona que está encargada de su control. Con esa persona acordará el plan diario de estudios: qué va a estudiar primero, cuánto tiempo; qué hará después. Distribución  de tiempo para cada asignatura, etc.

UNA TERAPIA PARA HIPERACTIVOS: "Desarrollo del lenguaje interno".
Objetivo: Centrar la atención en un tema determinado desarrollando el diálogo interior para que permita modelos de conducta más calmada y ordenada.
Planteamiento del hiperactivo ante cada tarea o estudio:
1.            ¿Qué es lo que tengo que hacer?
2.            ¿Cómo lo voy a hacer?
3.            ¿Cómo lo estoy haciendo?

4.            ¿Cómo lo hice?