lunes, 30 de enero de 2017

PUREZA Y VIRGINIDAD SEGÚN HILDEBRAND. 3


 Obra:                   “Purezza e Verginitá”
Autor:                  Dietrich von Hildebrand,
Editor:                  Borla Editore, 210 páginas, Torino 1964

La Ascesis y el principio de Indivisión
Una consecuencia del pecado original, es la tendencia del hombre hacia lo que es bajo, esa predisposición al orgullo y a la concupiscencia. Aun cuando desea no ofender a Dios, el hombre no deja de sentir esta atracción hacia lo bajo y lo concupiscente. Por eso en la práctica de la ascesis (ayunos, mortificaciones, vigilias), la persona resulta liberada de su debilidad con respecto al cuerpo y a la esfera de los instintos. Es el medio que Dios nos ha dado para dar alivio al cuerpo. El sentido más profundo de los tres consejos evangélicos no está en realidad en el ascetismo.

Existe un nuevo elemento: "la pertenencia a Dios" sin divisiones. Cuanto más el corazón está libre del apego a un bien terrenal, tanto más puede pertenecer a Dios sin reservas. La virginidad implica una indivisión de la criatura humana, una renuncia a la comunidad de amor y vida del matrimonio. Esta renuncia al más elevado de los bienes terrenales es la vía por excelencia para alcanzar la indivisión, en cuánto es justo aquí que el corazón humano corre el mayor peligro de ser dividido .

Dios, quien llama el alma al estado de perfección, la llenará de sí mismo, si ella sigue su llamada. La esencia de la virginidad consagrada a Dios es pues que sea la respuesta a la misteriosa invitación que Dios dirige al alma a través de Jesús. Solamente quién haya comprendido el carácter central de la esfera sensual, será capaz de entender la razón misteriosa que eleva la virginidad  consagrada a Dios al mismo del matrimonio con Cristo, determinando el resplandor de la virginidad consagrada a Dios. Aquí el voto representa un noviazgo, un “desposorio”, el acto de “hacer voto de sí mismos a Dios”.

Conclusión.
“Bienaventurados los de corazón puro, porque verán a Dios”. Llama la atención constatar que de todas las bienaventuranzas, solamente a la práctica de una se le promete la visión de Dios: a los puros de corazón. Ser puro de corazón significa ser limpio, ser auténtico. Ser auténtico significa ser transparente y ser transparente significa dejar ver a Dios a través de nosotros y eso precisamente es la santidad: cuanto más una persona sea santa, tanto más participará en la vida divina del Cristo. 


El valor y el sentido de la virginidad consagrada a Dios, con respecto a la pureza, está en el matrimonio con Cristo. La Virgen consagrada a Dios es por tanto una verdadera Esposa de Cristo, realiza el sentido de su estado sublime y vive el matrimonio con Cristo. La Esposa de Cristo puede amar solamente en Jesús y por Jesús. Cuanto más estrechamente el alma está unida a Dios, tanto más ama. La Esposa de Cristo, casada con el amor encarnado, representa sobre la tierra el estado más sublime que pueda existir. Como los mártires, las vírgenes adelantan el cielo, atraen a viva fuerza el cielo a sí.

viernes, 27 de enero de 2017

LIBROS



“EL PRECIO A PAGAR”.
De Joseph Fadelle. Rialp.

Mohamed (Joseph Fadelle), un sayyid-al-Moussaoui de Bagdad, descendiente del Profeta, se incorpora al servicio militar con 23 años. Le instalan en el cuarto de un tal Massoud. Un hombre campesino de 44 años y cristiano. Y allí conocerá la Biblia y el ejemplo cristiano de Massoud. A partir de ahí, su vida toma un cambio radical. Será perseguido y agredido por su propia familia. Abandonar el Islam, fue su gran equivocación.

“LOS BIENES DE ESTE MUNDO”
De Irene Némirovsky. Editorial Salamandra.

La autora narra los diversos episodios de una familia burguesa del norte de Francia, en una época especialmente dura de la historia europea, entre las dos grandes guerras y la ocupación alemana del país. En medio de los difíciles años, Némirovsky escribe una entrañable historia de amor, dulce y amarga por igual, mientras describe los horrores de la guerra y el extraordinario temple de los enamorados protagonistas de su narración.
En las páginas finales de la obra, Agnés, esposa de Pierre, hace una extraordinaria reflexión sobre su matrimonio. Dice así: “¿Qué nos une con tanta fuerza a Pierre y a mí? –se pregunta-. ¿Por qué dejamos de vivir, sufrir, ser felices o pensar individualmente, desde que nos casamos? ¿Por qué nos convertimos en una sola carne de un modo tan completo?”

“CAMINANDO POR VALLES OSCUROS”.
De Walter J. Ciszek. Editorial Palabra.


Walter Ciszek entra en Rusia en 1940 con el propósito de realizar su labor sacerdotal en ese país. Vivió veinte tres años en la Unión Soviética, la mayoría de ellos en la cárcel o en los campos de trabajos forzados de Siberia. En medio de grandes adversidades: frío, hambre, interrogatorios extenuantes y trabajo, mucho trabajo forzado como consecuencia de haber sido condenado por ser considerado como espía del Vaticano. El sacerdote jesuita aprende a vivir en un total abandono a la voluntad  de Dios y nos deja en estas memorias, su testimonio de oración y fe.

lunes, 23 de enero de 2017

PUREZA Y VIRGINIDAD 2


PUREZA Y VIRGINIDAD SEGÚN DIETRICH, VON HILDEBRAND. 2
 Obra:                   “Purezza e Verginitá”
Autor:                  Dietrich von Hildebrand,
Editor:                  Borla Editore, 210 páginas, Torino 1964

Pureza, Indiferencia Sensual y Castidad.

Una persona es sensual cuando tiene la esfera de sus instintos desarrollada en toda su amplitud.  Se trata de una simple disposición constitucional que puede encontrarse incluso en una persona espiritual, como también en un libertino. Con la diferencia que el primero tratará de frenar con la voluntad su naturaleza instintiva y no le permitirá tener ventaja.

Por "insensualidad" se entiende la incomprensión de la esfera sensual, propia del hombre carnal. La insensualidad, no debe ser identificada con la pureza y tampoco constituye un terreno propicio para tal virtud. La distinción entre pureza e insensualidad radica en el hecho que la primera otorga a la persona una espiritualidad específica, que no sucede en la impureza como tal. Más bien ésta tiene una grave “deficiencia espiritual”. El individuo indiferente es un ser incompleto a quien le falta algo para ser completamente hombre, es un ser capaz de condicionar la vida humana en todos sus aspectos. Solamente el ser puro es un hombre completo.

La insensualidad es una simple disposición natural, la pureza en cambio una virtud típica. La insensualidad es la falta de receptividad con respecto de la esfera sensual, sin la mínima toma de posición con respecto del ámbito de lo puro o lo impuro. La Virtud de la pureza en cambio asume una posición diametralmente opuesta: es tomar los valores positivos y negativos inherentes a tal esfera y darles una respectiva respuesta. El hombre puro comprende que la esfera sensual pertenece a Dios de modo especial y su empleo tiene que ser según el diseño de Dios, y éste se da exclusivamente en el sacramento del Matrimonio.

Estableciendo una comparación entre la pureza y la castidad podemos constatar que la  castidad está predispuesta a la esfera sensual y la “custodia”. Ella constituye al mismo tiempo un presupuesto y una consecuencia de la pureza y está ordenada con base en la esfera sensual y consiste únicamente en el recto comportamiento de la persona con respecto de ella, mientras que la pureza presenta una aptitud de respuesta a los valores. En el hombre, la castidad está necesariamente unida a la pureza: Es la pureza quien le otorga un sentido a la castidad.

El hombre puro en el ámbito del matrimonio.
La actualización de la esfera sensual representa, "el acto central" de nuestro cuerpo. En él se despierta la vida corporal: constituye el acto dotado de mayor intensidad vital: engendrar nuevos seres. La esfera sensual representa la más grande potencia en la zona del ser vital corporal. Solamente el amor conyugal tiene en si la fuerza de unir orgánicamente la esfera sensual con la persona espiritual para transformarla y liberarla de todo cuanto podría turbar el “resplandor del alma delante de Dios”.

En el amor verdadero están presentes dos elementos fundamentales: la “benevolentia” y la “intentio unitiva”. De una parte nuestra respuesta se da como una efusión de bondad, de otro lado se expresa en la aspiración a la unión con el otro, en el don de nuestro corazón, en la sed de poseer el corazón del otro y de constituir un todo único con él.


En el amor hacia Dios predomina la “intentio unitiva”, a quien va dirigida la efusión de bondad. La unión conyugal debe ser penetrada e invadida por la ternura. El hombre puro dirige una mirada particular a Dios: es indispensable fijar sobre Dios una mirada humilde, colmada de respeto y de gratitud. El hombre puro sabe que la esfera del acto conyugal pertenece a Dios porque es consciente de la frase: “Y ellos serán una sola carne."

viernes, 20 de enero de 2017

LA CENA FAMILIAR



La terapeuta familiar Anne Fishel asegura que “en los últimos treinta años ha decaído de modo dramático” la costumbre de cenar todos juntos, padres con hijos, en familia. Recuperar esta práctica, según Fishel, es la mejor forma de invertir en nuestra familia.

El 95 por ciento de las familias estadounidenses consideran que cenar en familia es una buena costumbre. En España, cada vez es más frecuente que los niños cenen pronto para irse a la cama y que, una vez acostados, cenen los padres.

También es habitual que, cuando los hijos son mayores, cada uno cene conforme llega a casa, en “compañía” de la televisión o de un dispositivo electrónico…

Con el objetivo de “rescatar” esta sana costumbre y de hacerla más placentera para aquellas familias que aún la siguen practicando, nació hace seis años una iniciativa interdisciplinar como parte del Proyecto Zero desarrollado por la Universidad de Harvard: The Family Dinner Project (FDP o, en español, Proyecto Cenas en Familia).

La terapeuta familiar Anne Fishel, cofundadora del proyecto FDP, asegura que las cenas son el evento de la rutina familiar “que más dividendos produce”.

Fishel está convencida de que si las familias cenaran juntas, su trabajo como terapeuta familiar “sería innecesario”, pues está demostrado que “aquellas que cenan juntas padecen menos estrés y sus miembros se sienten mucho más unidos”.

Además, “al llegar a la adolescencia, los hijos de estas familias son menos propensos a padecer desórdenes alimenticios o depresión, así como a abusar de ciertas sustancias o a ejercer de forma precoz su sexualidad”, dice.

Por si fuera poco, Fishel añade un par de datos especialmente llamativos: “La conversación que tiene lugar alrededor de la mesa incrementa de un modo significativo el vocabulario de los niños, incluso más que leerles cuentos antes de dormir, y, además, mejora su rendimiento escolar”.

Por eso, Proyecto Cenas en Familia intenta que cada vez sean más las familias que puedan beneficiarse de estas ventajas. Y lo está logrando: “Más de un millón de familias en Estados Unidos ya han participado en alguna de las modalidades de FDP”, afirma.

Proyecto Cenas en Familia se centra en sacar el máximo partido de todo lo que ocurre alrededor de la mesa familiar. Por una parte, la cena puede convertirse en un espacio de entretenimiento cotidiano y, a la vez, garantiza una alimentación más saludable.

Según Fishel, “está comprobado que, durante las cenas en familia, los niños comen menos grasa, azúcar y sal, y que aprenden a comer más verduras y vegetales, por lo que disminuye la probabilidad de que sufran obesidad. Además, se ha demostrado que cuando estos niños comienzan a hacerse cargo de su alimentación, mantienen estos hábitos saludables”, asegura.

Para aprovechar estos múltiples beneficios, es suficiente con que la familia cene junta cinco días a la semana. Sin embargo, si para una familia es difícil reunirse a la hora de la cena, Proyecto Cenas en familia les plantea que desayunen juntos, tomen la merienda o se reserven las comidas del fin de semana.

No hay una fórmula única, lo importante es establecer esta “cita familiar”, en un horario y un espacio previamente concertados.

Muchas familias dicen estar demasiado ocupadas o muy cansadas al final del día para ponerse a cocinar. En estos casos, Fishel recomienda cocinar el doble durante el fin de semana y congelar en tuppers lo que sobre para otro día de la semana.

Cuando se lamentan de que sus niños se resisten a comer, Fishel indica que no conviene caer en el “si te tomas el calabacín, podrás comer helado de postre”, pues esto los hace aún más quisquillosos con la comida. También aconseja no dejarlos picar entre horas ni comer en el coche.

En aquellos casos en los que los adolescentes de la familia se muestren reticentes a participar en las cenas, la terapeuta familiar sugiere “crear una atmósfera alegre y cálida durante la cena”, ¡y libre de tecnología!, pues “la tecnología es una de las mayores fuentes de tensión”.

Fishel ha estudiado el fenómeno y ha observado que los padres utilizan los dispositivos tecnológicos en la mesa el doble que sus hijos, así que propone que sean los adultos los primeros en modificar su comportamiento, y que “fijen parámetros claros: ‘vamos a dejar los móviles en una cesta’ o ‘solo vamos a usar el móvil para compartir entre nosotros (una foto graciosa, un e-mail…), pero no para comunicarnos con alguien que no esté con nosotros en la mesa”.

Fishel recomienda que los niños participen en el proceso de planear y preparar las cenas para que las disfruten más.

“Cualquier tarea que implique que los niños toquen los alimentos, los mezclen o los elijan, los convierte en ‘accionistas’ de este proyecto y contribuye a que quieran cenar con más gusto”.

Por ejemplo, podemos pedirles que nos acompañen al supermercado y que elijan un vegetal interesante para, luego, poder cocinarlo juntos en casa”.

Y concluye: “A la mayoría de los niños les gusta ayudar y debemos animarlos a hacerlo”.
Proyecto Cenas en Familia anima a los participantes a contar historias sobre su familia durante las cenas, pues se ha descubierto que esta práctica genera grandes beneficios. Por ejemplo, “los niños que aprenden a contar historias son mejores lectores –explica Fishel–. Además, aquellos que conocen el pasado de su familia son más resilientes y tienen una mayor autoestima”.

 (Publicado originariamente por Isabel Molina en www.revistamision.com)

lunes, 16 de enero de 2017

PUREZA Y VIRGINIDAD DE HILDEBRAND. 1


PONTIFICIO INSTITO GIOVANNI PAOLO II
PARA EL ESTUDIO DEL MATRIMONIO Y FAMILIA
Recensión Final  de la obra
“Pureza e Virginidad”
de Dietrich von Hildebrand. Roma 2004
Obra:                    “Purezza e Verginitá”
Autor:                  Dietrich von Hildebrand,
Editor:                  Borla Editore, 210 páginas, Torino 1964
Presentación
¿Cómo hablar de pureza a los jóvenes de hoy? ¿cómo hablar de virginidad a un mundo que cuestiona la castidad?, ¿Cómo hablar de donación de sí a un mundo que solo busca poseer?

En estos días, a inicios del tercer milenio, la obra de Dietrich von Hildebrand “Pureza y Virginidad” busca que podamos comprender la virtud de la pureza y la misteriosa belleza de la virginidad consagradas a Dios; cobrando vigencia especial en su serio esfuerzo por demostrar la importancia de estas dos virtudes y el valor que representan para aquellos que buscan consagrarse a Dios de una manera seria y responsable. La voz de Dietrich von Hildebrand se levanta, profética y luminosa capaz de mostrarnos el camino a seguir en un mundo que vive en la penumbra de la verdad.

La obra está dividida en dos grandes secciones: la primera es dedicada a la Pureza y la segunda a la Virginidad; divididas a su vez en tres partes la primera y en dos partes la segunda. El punto de partida de la reflexión del autor parte de la sexta bienaventuranza del “Sermón de la Montaña”: “Bienaventurados los de corazón limpio, porque ellos verán a Dios”. Éste es el fundamento escriturístico para a hacer de la virtud de la pureza el centro de la moral cristiana, y de otra parte presupuesto indispensable por la unión con Cristo. El concepto de pureza ha sido subvalorado, porque algunos la reducen al sentido común, otros la reducen a una casuística individual y otros ven el ideal de la pureza como separado de la esfera de los sentidos”.

Pureza e Impureza, y su relación con la esfera sensual.
La virtud de la Pureza no puede ser tomada en cuenta en el hombre fuera de la esfera sensual. Pero es necesario distinguir la esfera física de la sensual, mientras que en la primera se ubica la satisfacción de las necesidades básicas, la segunda supone, en cada una de sus manifestaciones, la participación del alma.

La esfera sensual, a diferencia de la física, tiene un carácter específicamente íntimo. Aquí nos encontramos en el campo del Pudor. El hombre se avergüenza a desvelar este misterio delante de los otros. Por eso la pudicia y la impudicicia en una persona dependerán de su comportamiento respecto a esta esfera. Esta esfera constituye el “secreto” de cada uno y revelarla equivale a darse uno mismo.
Desde San Agustín, la Iglesia asigna al matrimonio una triple finalidad: “Fides” (fe), “Proles” (hijos) y “Sacramentum”. Proles (hijos), por cuánto el hombre es un ser vivo; fe, por cuánto el hombre tiene una sed trascendental; y Sacramentum, por cuánto busca la comunión con Dios.

La expresión física del amor conyugal se convierte en un total abandono del yo al otro en una unión incomparable. Tal regalo representa un donarse recíprocamente él uno al otro. Existe pues una estrecha conexión entre la esfera sensual y la esfera espiritual. Von Hildebrand diverge radicalmente de los psicoanalistas que reducen el amor entre hombre y mujer, a una “sublimación del instinto sexual”; Acusándoles de una absoluta incomprensión de la estructura espiritual de la persona y de desconocer la esencia del amor, el acto espiritual más elevado.

Es necesario adquirir conciencia de la plena independencia y soberanía del amor sobre la esfera sensual. En la esfera sensual el amor conyugal es su propia centralidad, su poder específico de unión y fusión. Solo entonces comprenderemos la conexión existente entre esfera sensual y amor conyugal. Concebir exclusivamente el amor conyugal como medio para la procreación, significaría subordinar a la persona "en quantum homo" a la persona "en quantum animal", posición típicamente materialista; por lo que reducir la conexión entre esfera sensual y espiritual a una simple relación de finalidad, presenta el grave peligro, de reducirlo a una concepción biologicista. Por esto, aunque la unión conyugal tiene como fin la procreación, asume al mismo tiempo el sentido de una unión de amor único, de donación de sí mismo para que éste no se convierta en un acto bestial.

La esfera sensual, sin embargo presenta una dualidad misteriosa, ofrece dos posibilidades: dónde el hombre, o se entrega al misterio conyugal, donde la unión de dos seres ocurre a la presencia de Dios, o se entrega al misterio de un horrible pecado, entregando a la carne, profana y violenta separándose de Dios. En esta relación estará presente siempre el peligroso abismo del pecado a que nos conduce el abuso de la esfera sensual. En síntesis podemos afirmar que la esfera sensual porta un aspecto positivo y dos aspectos negativos: aquel del amor como don de si y querido por Dios, y por otro lado las dos caras negativas: El atractivo portador de turbación y la seducción demoníaca .

Un acto se vuelve inmoral cuando la atracción se ha independizado del otro ser pasando éste, de  fin de nuestra donación a convertirse en el objeto de nuestra pasión. Este acto puede definirse como una degradación del sujeto, equivale a una terrible profanación, a la que se llega cuando una algo destinado a un alto fin es usado en un sentido diametralmente opuesto al original.


Cuando la esfera sensual se vuelve autónoma, la persona resulta contaminada, el alma se vende a la carne y se determina una separación de Dios, que no encuentra paralelo en ningún otro pecado. Buscar solamente la esfera sensual por el placer físico que proporciona, lleva al hombre al grado del animal. Entregándose al placer sensual, el espíritu se hace esclavo de la carne.

jueves, 12 de enero de 2017

CONOCER EL POTENCIAL DE LOS HIJOS PARA LOS ESTUDIOS


Propongo unas cuestiones que pueden ayudar  a los padres y educadores, a conocer el potencial que los chicos poseen para sus estudios, en el momento en que se realice esta reflexión,  Solamente hay dos tipos de respuestas: afirmativas o negativas.Son las siguientes:

Es buen lector.
Hace preguntas sobre los temas que estudia.
Sabe hacer conexiones entre los conocimientos que va aprendiendo.
Suele hacer comparaciones entre los temas que estudia.
Tiene afán por saber.
Es capaz de utilizar algún plan o procedimiento para resolver problemas.
Realiza afirmaciones acertadas sobre cómo piensa él que van sus estudios.
Utiliza alguna estrategia para mejorar la atención.
Utiliza alguna estrategia para mejorar la memorización.
Domina las técnicas instrumentales de acuerdo con su edad y curso.
Aprovecha las clases.
Es peleón para conseguir dominar lo adverso.
Suele terminar todas las tareas previstas para cada día.
Repasa frecuentemente lo que ya aprendió.
Responde bien a las metas personales que se le proponen por padres y profesores.
* * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * * *
Obtener once o doce respuestas afirmativas indicará que podrá realizar bien sus estudios.
Obtener trece afirmativas, supondrá poder hacer los estudios de forma notable.

Obtener catorce o más, indicará la realización de unos estudios sobresalientes.

domingo, 8 de enero de 2017

EL PERFUME DE LA ADOLESCENCIA



Cuando a los adolescentes se les plantean horizontes de mejora personal son capaces de responder de modo positivo: es el perfume de esta gran aventura educativa.

Y ese mismo es el título del libro escrito por Alberto Faccini, que fue director del colegio Argone de Milán y actualmente, profesor del colegio Braida de Verona.

En tal publicación, Faccini relata un episodio especialmente maravilloso y extraordinario. Faccini había indicado a sus alumnos de Secundaria que deberían hacer un trabajo al que él daría especial importancia y contaría de forma más especial para la nota final del curso. Dio las instrucciones e informaciones necesarias e indicó el día que debían entregarle el trabajo.

Llegado el citado día, los alumnos se fueron acercando a la mesa del profesor para entregarle cada uno su trabajo. Recogidos por Faccini, éste comenzó la clase. Clase que él había preparado  exquisitamente bien. Pero este día, los alumnos estaban más inquietos, más nerviosos, algo más alborotadores: hablaban más, se enviaban mensajillos unos a otros, algún tercero se levantaba e iba de una mesa a otra… lo que suelen hacer los adolescentes con bastante frecuencia. Y Faccini, también perdió los nervios. Comenzó a gritar, a decirles que le había costado horas preparar bien esa clase… y en un momento de descontrol, cogió los trabajos de sus alumnos y fue rompiendo uno tras otro y arrojándolos a la papelera. Y se marchó.

Al día siguiente, la clase recibió a Faccini en absoluto silencio. El profesor comenzó la explicación y nada alteró aquella disertación: ni una tos, ni un estornudo, ni chasquido, ni un rozamiento, ni una respiración. Finalizó la clase, y el profesor se despidió.

Al día siguiente, cuarenta y ocho horas  después de aquella clase tan atronadora, tumultuosa  e incompleta, a su hora se presentó Faccini en el aula. Inmediatamente, y antes de que el profesor comenzase a hablar, el que era considerado por todos como el mejor compañero, levantó la mano. El profesor le preguntó qué deseaba. El chico dijo que si podía acercarse a su mesa para entregarle un paquete, que al mismo tiempo enseñaba. Faccini mostró su acuerdo. El chico se acercó a la mesa del profesor y le dijo: Le entrego este paquete que contiene los trabajos que usted nos pidió y sobre los que nos dijo que contarían de forma especial para la nota de final del curso. Faccini asintió con la cabeza y comenzó a desenvolver el paquete. Y allí aparecieron todos los trabajos que dos días antes él había roto y arrojado a la papelera, y ahora aparecían escrupulosamente pegados todos los trozos en los que habían terminado aquel nefasto día, pegados con adhesivos transparentes.


Simplemente, tenía ante él, el perfume de la adolescencia.

jueves, 5 de enero de 2017

CAMPAÑA DE ELOGIO AL ESFUERZO



Debemos estar plenamente convencidos de que trabajar para aprender requiere realizar un esfuerzo consciente. Donde no hay esfuerzo no hay trabajo. Es un error pensar que hay quien aprende sin esfuerzo. Rodeados de un ambiente excesivamente pasivo, de una gran cantidad de instrumentos que son en bastantes ocasiones enemigos del trabajo y del estudio (TV, revistas, maquinistas, comecocos, videojuegos, móviles, mal uso de internet,  etc.), tenemos que poner un poco de orden en la utilización de esos instrumentos.

Es decir, aun partiendo de situaciones con conocimientos muy bajos sobre una materia, si hay trabajo y un poquito de ganas o interés, prácticamente todo se puede aprender. La cuestión para que sea eficaz necesita de tres aspectos, además de una inteligencia normal: trabajo, constancia y esfuerzo. Con esos tres aspectos algunos llegaron a La Luna, otros inventaron el teléfono (¿te imaginas que haríamos hoy sin el móvil?), algún otro descubrió la penicilina. ¡Todo es posible y además, vale la pena!”

Termino con un caso muy concreto. Lo narra Edith Stein en “Estrellas Amarillas”, autobiografía de su infancia y juventud: “Mi horario me permitía ahora asistir a las clases de Reinach (Introducción a la Filosofía) y a sus ejercicios para adelantados. Me encantaba escucharle. Aunque tenía delante un manuscrito, daba la impresión de que apenas lo miraba. Hablaba en un tono vivo y alegre, sencillo, libre, elegante, siendo todo evidentemente claro y concluyente. Daba la impresión de que no le costaba ningún esfuerzo. Cuando, andando el tiempo, pude ver el manuscrito comprobé para asombro mío que todo, desde el principio al fin, estaba literalmente elaborado y al fin de la última clase de un semestre acostumbraba a escribir: Terminado, ¡gracias a Dios! Todos aquellos brillantes logros eran el resultado de indecibles esfuerzos y apreturas”.

¿Qué te ha parecido?
¿Te has dado cuenta de cómo preparaba Reinach las clases?
¿Sabes cómo se llama esa elaboración que él hacía de aquel manuscrito?

¿Has considerado como para otras personas –en el caso de Reinach sus alumnos-, el esfuerzo puesto en el trabajo no pasa desapercibido? Tampoco pasará desapercibido el tuyo.

lunes, 2 de enero de 2017

VALOR PEDAGÓGICO DEL ESFUERZO


Es indudable que formarse para el trabajo es algo costoso. Porque trabajo equivale a esfuerzo; por lo tanto, no se aprende pasivamente, como tampoco se hace una comida o se conoce el gasto en gasolina que tiene el coche estando pasivos.

Es cierto que, una vez dedicados al trabajo, en cada estudiante entran en juego sus diferencias individuales; si se trata de un chico muy infantil, habrá que saber esperar; y al que sea muy lento habrá que instarle más. A cada uno lo suyo, pero respecto a todos trabajo y comprensión.

Un poco de organización en ese trabajo ayuda mucho: que cada uno sepa cuál es su trabajo asignado para cada día, teniéndolo incluso escrito si es preciso.

Ya lo expuso Fry en su libro Técnica de lectura veloz: si se desea asimilar una gran cantidad de material son indispensables buenos hábitos de trabajo. Hay que proponerse trabajar regularmente un cierto número de horas al día, en un horario determinado. Esta es una de las razones del éxito de la escuela, del instituto y de la universidad, que proporciona una disciplina reguladora del aprendizaje: el alumno va a clase diariamente a la misma hora y se concentra en una materia específica. Esta es una de las razones por la que los chicos que consiguen disciplina personal mejoran considerablemente en sus estudios. ¿Cómo podemos conocer el grado de disciplina de un estudiante? Disponemos de elementos perfectamente observables, como son su material de trabajo o su carencia, su asistencia regular a las clases o no, su orden, su esfuerzo por atender, la capacidad de controlar o no sus primeros impulsos, el grado de tenacidad que pone en la tarea... Los padres pueden favorecer un mínimo de disciplina personal en cada hijo potenciando aquellos hábitos que facilitan enfrentarse con éxito a un plan de estudios, a una carrera. Hábitos como la sobriedad, laboriosidad, sinceridad, hacerles observadores, ordenados, que piensen, constantes, que sepan escuchar, con amor a los libros y con un ambiente favorable al esfuerzo.


En un programa musical, el comentarista presentador de un  concierto de la 5.ª Sinfonía de Beethoven afirmaba en un momento determinado: al oír la 5.ª Sinfonía da la impresión de que toda hubiese sido compuesta de un tirón, pero no fue así. Miremos el facsímil de ella y  comprobemos notas y notas retocadas en el pentagrama; siempre tachando y retachando tras una búsqueda permanente de la perfección. También es así el quehacer referido al aprendizaje. El estudiante optará por una búsqueda continua de la perfección, mejorando constantemente lo del día anterior.