domingo, 16 de abril de 2017

LA DEMENCIA DIGITAL SEGÚN UN NEURÓLOGO


Las nuevas tecnologías han traído consigo grandes avances pero también nuevos problemas y conceptos novedosos. Pese a los evidentes beneficios que han traído a la sociedad, el abuso que se está produciendo entre niños, adolescentes y adultos del teléfono móvil, ordenador, tablets o redes sociales está provocando grandes problemas que necesitan respuestas urgentes.

Uno de estos nuevos conceptos es el de “demencia digital” que ha popularizado el doctor Manfred Spitzer, psiquiatra y neurocientífico, que ha centrado su carrera en el estudio del cerebro y que lleva años alertando sobre las nuevas tecnologías.

En su libro, titulado precisamente Demencia Digital (Ediciones B), Spitzer habla de ejemplos cotidianos del uso de nuevas tecnologías y que afectan a nuestro cerebro sin que lo percibamos.

Habla entre otras muchas cosas del GPS que las personas utilizan para guiarse con el coche. Cuenta que utilizaba siempre este aparato para guiarse y llegar a su destino. Cuando se lo robaron y tuvo que enfrentarse a la tesitura de conducir “tuve que esforzarme mucho para orientarme. Sólo poseía una idea vaga  incluso de los trayectos a lugares en los que había estado varias veces. Frustrado por completo por mi incapacidad  para orientarme no hacía sino perderme una y otra vez”.

Y con este ejemplo habla de cómo las neuronas son  como músculos. “Había delegado esa tarea a una máquina que me comunicaba la ruta (…). Así pues, había sacado de la memoria el logro mental de la orientación y de la navegación que yo mismo había llevado a cabo en otro tiempo”, cuenta Spitzer en el libro. Y esto pasa en muchos aspectos más de la vida. Cuando surge una duda de cualquier cosa, deportes, historia…lo primero que se hace es acudir a Google, la respuesta llega pero es olvidada al momento.

El cerebro, "si se utiliza crece; si no se utiliza, se atrofia".

Por ello, recuerda que “la utilización del cerebro conduce al crecimiento de las áreas cerebrales que se utilizan para una capacidad determinada. Por tanto, nuestro cerebro, en un sentido importante, funciona de manera similar a un músculo: si se utiliza crece; si no se utiliza, se atrofia”. Y para este doctor alemán, número uno en ventas y odiado por muchos adolescentes de su país, una cosa está clara: “Nuestra capacidad de rendimiento mental depende del esfuerzo mental al que nos sometemos”.

Como consecuencia, los neurólogos se están percatando de que cada vez más jóvenes de entre 20 y 30 se ven afectados por lo que ellos creen que es un problema de memoria y no es otra cosa que la falta de ejercicio del cerebro que ha sido suplido por las nuevas tecnologías, lo que lleva a la llamada “demencia digital”.

Manfred Spitzer dirige en la actualidad la clínica psiquiátrica de la Universidad de Ulm (Alemania).
Y Spitzer alerta que las nuevas generaciones de niños que no sólo en casa disponen de estos aparatos sino que además son educados en el colegio con ellos tendrán incluso muchos más problemas.

Los ordenadores "no sirven para un aprendizaje de mayor calidad".

Así lo explica este psiquiatra: “los ordenadores procesan informaciones; las personas que aprenden, también. De ahí se deduce erróneamente que los ordenadores son estupendas herramientas para el aprendizaje. Pero justamente porque los ordenadores nos quitan trabajo mental, los portátiles y las pizarras digitales tan elogiadas para su utilización en la escuela y en la clase, no sirven para un aprendizaje de mayor calidad. Numerosos estudios avalan este hecho. El aprendizaje presupone un trabajo intelectual autónomo. Cuanto más, y sobre todo, cuanto más profundamente trabajamos con la mente una materia, tanto mejor la aprendemos”.

De este modo, Spitzer cuestiona la utilización de portátiles, ordenadores y pizarras digitales en la escuela.

En primer lugar, como experto en el cerebro, este doctor habla de la profundidad de procesamiento como clave para entender los problemas derivados por las nuevas tecnologías. “Cuanto más profundamente se procesa una materia, tanto mejor quedará grabada en la memoria”, afirma. Y añade que “cuando me ocupo en detalle de una materia, diferentes áreas del cerebro registran entonces todos sus aspectos y cualidades. Este procesamiento intenso de todos los aspectos posibles produce la transformación de muchas sinapsis y, por consiguiente, una mejor grabación de este contenido en la memoria”.

La "superficialidad" impide procesar bien la información.

Y precisamente aquí estriba, según este experto, el “efecto negativo en el aprendizaje” de estos aparatos digitales. Según él, la “superficialidad” de estos medios reduce la profundidad de procesamiento.

En su opinión, la utilización de estos medios digitales en los centros educativos posee además efectos secundarios, que generalmente son obviados. A raíz de su experiencia y de distintos estudios, Spitzer afirma que “el uso de internet conduce a un empeoramiento de la memoria, conduce también a una reducción de la capacidad de búsqueda de información, así como, a largo plazo y no en raras ocasiones, a una adicción a internet”.

Estadísticas sobre adicción a internet entre escolares. 

Considera el autor del libro que la introducción de portátiles en Primaria “no se trata de otra cosa que de una especie de enganche”. Y pone como ejemplo a Corea del Sur, donde su gobierno reconoció en 2010 que ya entonces el 12% de todos los escolares eran adictos a internet. Precisamente, el término demencia digital procede de este país asiático.

Siguiendo con su argumentación, incide en que precisamente por quitar a los alumnos un trabajo intelectual como es copiar de la pizarra, los portátiles poseen este efecto negativo que denuncia.

Dejamos de memorizar porque no lo necesitamos.

Por otro lado, Manfred Spitzer insiste en cómo estos medios llevan a las personas a no trabajar su cerebro para almacenar datos. Uno de los efectos es olvidar lo que se ha guardado recientemente en un soporte digital. “Su carácter solícito nos deja despreocupados frente a la memorización porque luego podemos (re) encontrar todo en la red. Por consiguiente se va perdiendo a la larga el conocimiento de experto”, añade.

En este sentido, el neurólogo alemán que este efecto además tiene como consecuencia la reducción de “mis posibilidades futuras de un trabajo intelectual autónomo (en la red y donde sea) y reduzco la utilización de mi memoria (pues los adultos aprenden sobre todo conectando las informaciones nuevas con las ya existentes)”.

ReL, 27 de marzo de 2017.

jueves, 6 de abril de 2017

QUÉ ES LA ATENCIÓN?


Muchas personas piensan que la futura vida profesional de los chicos guarda una relación muy directa con el aprendizaje. Tal vez sea cierto, y para un buen aprendizaje tener capacidad de concentración es necesario.

Atención es dirigir, concentrar la energía psíquica en algo. Abrir las puertas a algo. Es la luz del conocimiento (Comenio). Su carencia o debilidad producirá naturalmente que se escapen conocimientos a los alumnos.

Con la atención los contenidos se asimilan mejor, se arraigan más en la memoria y se producen asociaciones con otros contenidos ya aprendidos.

Hay concentración cuando hay estabilidad en la ejecución de una actividad, es decir, capacidad continuada de concentrarse en lo elegido o en lo que se nos pidió. La falta de esta capacidad continuada es lo que llamamos distracción.

No hay inatención cuando el chico se desentiende del trabajo porque no lo comprende o porque carece de hábitos de laboriosidad: este último caso es una deficiente educación de la voluntad, más que un problema de inatención.

Es cierto que la facilidad de concentración en el trabajo tiene una alta correlación con la motivación. Un individuo motivado, interesado en un objetivo, responde con buena atención a su consecución. Di Vesta (1974) sintetiza las tres grandes concepciones que sobre el aprendizaje, se vienen manteniendo: mente atenta; mente preparada y mente transformadora. Sobre la primera dice que "el alumno que atiende es el alumno que aprende. Importan mucho los estímulos para ayudarle a la concentración".

Pero también hay personas que están motivadas, interesadas en algo y presentan una tremenda facilidad para dispersarse ante cualquier leve circunstancia.

Una dificultad con la que se encuentra frecuentemente el profesor, es la de aquellos alumnos que comienzan a atender al realizar un trabajo o escuchar una explicación, pero pasados unos minutos -muy pocos-, la atención comienza a flojear y como consecuencia, aparece un periodo de concentración-dispersión aparejada: se está atento y distraído a la vez, o lo que es más preciso, se atiende parcialmente, porque en vez de seguir el camino señalado, el alumno comienza a introducir en ese trabajo su propio recorrido: el de preguntas innecesarias, observaciones desacertadas, miradas dispersadoras, etc. Su atención descontrolada va de un sitio a otro sin fijarse en nada.

Corrientemente, la clase en su estado normal debe ser motivadora, por lo tanto allí habrá atención. Me refiero a una clase ventilada, sencillamente decorada, con ambiente agradable, con normas reguladoras del comportamiento establecidas y conocidas, con adecuadas relaciones afectivas entre los alumnos y entre ellos y los profesores, ... Esta es una clase perfectamente preparada para el aprendizaje, allí se producirá la motivación y la atención con normalidad.

Atender siempre es sobre algo, y ese algo, en el caso de la vida escolar, suele ser algo dado por el profesor al alumno. Incluso los alumnos con tendencia a la dispersión, a veces atienden bien. ¿Qué ocurrió? Generalmente fue que el "algo" presentado tenía fuerza, garra, era atractivo, es decir motivador. Los motivos del alumno y la motivación del profesor se han unido. Y cuando esto sucede, la energía puesta por el sujeto en el aprendizaje es considerable. De donde se deduce que para atender, no todo tiene que ponerlo el que tiene que atender. Hay algo externo a él.

Conocemos que la atención es selectiva: se fija en lo que nos interesa o motiva. De ahí la conveniencia de que el profesor utilice los "atrayentes": ejemplos, anécdotas, curiosidades o historias. Y que frecuentemente haga preguntas que obligan a los alumnos a centrar la atención. Pero sobre todo, que prepare muy bien la sesión de trabajo con una presentación del contenido a aprender muy motivadora.

De la misma manera que debe cuidarse el ambiente, el entorno, por lo mucho que predisponen a una buena concentración. La asociación entre el lugar del estudio y su realización es fuerte, de tal manera, que un buen lugar o ambiente hace mejorar la disposición hacia el estudio y por supuesto hacia la atención. Por eso es tan importante la habitación de estudio y el horario, los dos facilitan la consecución de un hábito.


lunes, 3 de abril de 2017

LA PROMOCIÓN DEL ANTICONCEPTIVO


Fracaso de la política de la promoción del anticonceptivo entre los adolescentes. Un macro-estudio destroza los programas de educación sexual actuales implantados en los colegios.

Si hay un aspecto que se está imponiendo por igual por todo el mundo, ya sea en Europa, América Latina o África son los llamados “programas de educación sexual” y que en gran medida no son que otra cosa que un sistema de adiestramiento de los niños en la ideología de género y en los anticonceptivos/aborto.

Eso sí, estos programas siempre aparecen disfrazados de un aspecto educativo cuyo único y aparente objetivo es evitar los embarazos no deseados y las enfermedades de transmisión sexual. Estas políticas no son sólo apoyadas sino que son promovidas generalmente por organizaciones supranacionales como Naciones Unidas, que en muchos casos supedita la ayuda financiera a países pobres o en vías de desarrollo a la aplicación de estos programas de adoctrinamiento.

Como ejemplo de la imposición de estos programas vale el reciente informe de la Unesco, en el que pedía a la Asamblea General de la ONU que impusiera programas de adoctrinamiento, en este caso LGTBI, en los colegios de todo el mundo.

La realidad es que son decenas de miles los colegios que en todos los continentes llevan aplicando años programas de educación sexual. Pero hasta ahora nadie se había parado a analizar si realmente éstos son eficaces para su cometido o son únicamente humo ideológico.

Esto es lo que ha realizado Cochrane, una red global de investigadores del ámbito de la salud que realizan informes muy completos generando así información destinada a que se tomen mejores decisiones en el mundo de la Sanidad.

Una muestra amplia y duradera en el tiempo.
El estudio de los expertos ha revisado los datos de más de 55.000 jóvenes de países como Inglaterra, Escocia, Sudáfrica, Chile, Kenia, Tanzania, Zimbabwe o Malawi. Y han realizado un seguimiento que va desde el año y medio hasta los siete años. Es decir, una muestra amplia y duradera en el tiempo.

La conclusión a la que llegan es devastadora para los promotores de estos programas educativos: no reducen el número de embarazos ni las enfermedades de transmisión sexual, es más, no tienen ningún efecto en los jóvenes.

¿Los jóvenes están mejor informados? Sí, pero los jóvenes también están recibiendo un bombardeo de mensajes de carácter sexual que anula esta información. Todo vale, todo se permite, la clave es el deseo y el único freno que se les ofrece es el preservativo. Y esta política se demuestra claramente ineficaz.

En muchos centros parte de la educación sexual pasa por clases prácticas de cómo utilizar los preservativos.

Sin efecto en los jóvenes.
El autor principal del informe, el doctor Mason-Jones insiste en que tal y como se diseñan estos programas actualmente “no tienen ningún efecto sobre el número de jóvenes infectados con el VIH, otras infecciones de transmisión sexual o el número de embarazos”.

En gran medida, los programas de educación sexual que se instauran en los colegios tienen como objetivo “cambiar las actitudes, los comportamientos y las normas sociales mediante la mejora del conocimiento y la comprensión de los riesgos de la iniciación sexual temprana y la importancia de los anticonceptivos y/o el uso del condón”.

Por ejemplo, uno de los programas sexuales de un colegio de Reino Unido incluido en esta investigación afirma que pretende “mejorar las competencias en la comunicación sexual, el uso del condón y el conocimiento del embarazo, enfermedades de transmisión sexual, métodos anticonceptivos y servicios de salud locales”.

Sin embargo, los resultados de este macro-estudio muestran que los que están imponiendo estos programas en realidad no saben lo que en la práctica funciona o no funciona. Están dando palos de ciego.

Estudios que ofrecen resultados biológicos medibles.
Estudios anteriores se basaban en las conductas que los propios jóvenes comunicaban, siendo muy propensos al sesgo por lo que eran muy poco fiables. En este caso Cochrane sólo incluyó los estudios que ofrecen resultados biológicos medibles en registros y una vez que eliminaron los informes con alto riesgo de sesgo el resultado que hallaron fue el “nulo efecto” de estas políticas en los jóvenes.

La experta en Bióetica y jefa de políticas públicas del Christian Medical Fellowship (CMF) de Reino Unido, Phillipa Taylor, analiza el efecto que debería tener  en el futuro la aplicación de los programas de educación sexual a tenor de los resultados de este estudio. Phillipa Taylor ha analizado a fondo este informe.

Una fuerte llamada de atención a las políticas de salud pública.
En primer lugar considera que estos datos deben ser una fuerte llamada de atención a las políticas de salud pública centradas en los jóvenes y la sexualidad para que empiecen a tener en cuenta la calidad de los estudios en los que se basa para ésta prime sobre la ideología.

En segundo lugar, Taylor apoya que existan programas de educación sexual en las escuelas pero considera que son mucho más eficaces en la educación secundaria. Eso sí, que haya programas pero con un enfoque distinto.

El tercer punto llama a reflexionar a los responsables de los planes nacionales que promueven el sexo y las relaciones sexuales a los jóvenes en las escuelas para que reconsideren su posición tras analizar los resultados de este informe.

Los tres falsos supuestos de estos programas.
Philippa Taylor avisa no estar sorprendida con este estudio pues “las estrategias de salud sexual actuales para hacer frente a los embarazados de adolescentes se basan principalmente en tres supuestos falsos: que la anticoncepción es segura, que los jóvenes llegan a leerla y que la abstinencia es imposible”.

Del informe sí se desprende otra conclusión importante, sobre todo para los países pobres y en vías de desarrollo, y que sí incide en una reducción de los embarazos y los contagios. Se trata de la escolarización. En algunos de estos países incentivos como un uniforme gratuito puede animar a los estudiantes a permanecer en la escuela y esto sí que redujo en torno a una cuarta parte las tasas de embarazo y la transmisión de enfermedades sexuales.

Publicado por Javier Lozano  en “Religión en Libertad” el 29 de noviembre de 2016.

viernes, 31 de marzo de 2017

RECURSOS PARA ORGANIZAR

RECURSOS PARA ORGANIZAR EL MATERIAL Y EL AMBIENTE DE TRABAJO.

  1. El lugar del trabajo debe ser cómodo, silencioso, bien  iluminado y en el que no se tengan posibles distrayentes:     TV, radio, cassette, consola, etc.
  2. Al ponerse a estudiar-trabajar hay que preparar previamente todos los utensilios que se vayan a necesitar para después evitar levantarse: cuadernos, libros, folios,  diccionario, lápices, bolígrafos, etc.
  3. En la organización del horario hay que tener en cuenta que vendrán días que surjan imprevistos; aspectos nuevos en una materia, y hay que tener flexibilidad en el horario   
  4. Los cuadernos y carpetas, siempre han de estar bien ordenados.

B.- ORGANIZACIÓN DEL HORARIO PERSONAL.
  5. Dentro del horario hay un tiempo para el trabajo y el  estudio. Es necesario tener un plan escrito.
  6. Una vez confeccionado el horario hay que esforzarse diariamente en cumplirlo.
  7. El horario y el plan de trabajo deben revisarse cada cierto número de días para adaptarlo a las necesidades reales que vayan surgiendo.
  8. En el horario del día, las asignaturas deben ocupar un tiempo según el orden de importancia y la dificultad que tengan para ti.
  9. Al hacer el horario hay que procurar que alternen los estudios y trabajos: a uno difícil que siga uno más fácil y atractivo. De esta manera se retrasa el cansancio.
  10. Un buen comienzo del plan de trabajo diario es planificar qué se va a hacer en las horas de que se disponen, asignando un tiempo concreto para cada  asignatura.
  11. Al organizar el plan de trabajo hay que hacer una previsión de los exámenes y del tiempo que se dedicará a su preparación.
  12. Los días anteriores a los exámenes no tienen por qué ser "un infierno". Debe evitarse una acumulación de trabajo en esos días distribuyéndolo a lo largo de la semana.

C. OPERACIONES QUE DEBES ORGANIZAR EN EL ESTUDIO PERSONAL.
  13. Hay que buscar las ideas destacadas de un texto informativo o lección subrayada.
  14. Para elegir bien las ideas que hay que subrayar, es preciso una lectura atenta, seleccionar las ideas capitales y buscar su  conexión con otras.
  15. El libro de texto hay que convertirlo en una herramienta de trabajo, en el que aparecen notas, subrayados, ideas-recordatorios, ideas-asociativas, etc.
  16. Al terminar el estudio de un capítulo, hacer un breve resumen del conjunto estudiado, facilita dominar la síntesis del tema.
  17. En el resumen, las ideas de la lección hay que expresarlas con el menor número de palabras posibles, sin que falte ninguna fundamental.
  18. El resumen debe ser claro, preciso, breve y significativo para que facilite su memorización.
  19. El resumen debe tener unidad y sentido: todas las ideas bien enlazadas y relacionadas.
  20. La confección de un esquema de la lección que se ha estudiado proporciona una imagen mental y un orden en las ideas.



lunes, 27 de marzo de 2017

LOS VARONES Y LA PORNOGRAFÍA



Un estudio muestra que la pornografía daña las relaciones sexuales e interpersonales de los varones. En ReL17 marzo 2017.   
            
La pornografía perjudica la satisfacción de los varones, tanto a nivel sexual como a nivel de sus relaciones personales. Así lo confirma un reciente análisis basado en 50 estudios sobre 50.000 personas en 10 países, publicado por Human Commnication Research bajo el título "Pornography Consumption and Satisfaction: A Meta-Analysis". Los autores son investigadores de las universidades de Indiana y Hawai.

El análisis se centró "en el ámbito interpersonal de la satisfacción sexual y relacional y en el ámbito intrapersonal de la satisfacción corporal y con uno mismo", resume el artículo, que encontró resultados distintos para cada uno de esos ámbitos: "No se encontró relación entre el consumo de pornografía y los resultados estudiados de satisfacción intrapersonal. Sin embargo, sí se asoció el consumo de pornografía con resultados de satisfacción interpersonal más baja", y eso independientemente del año de publicación del estudio considerado. Estos resultados, fueron solo significativos para el caso de varones.

Comentando este estudio, Dawn Hawkins, directora del National Center on Sexual Exploitation [NCOSE, Centro Nacional sobre Explotación Sexual], reafirmó que "la pornografía es negativa para el sexo": "La pornografía reconduce la sexualidad individual hacia los píxeles de una pantalla más que a una persona real, lo cual es intrínsecamente incompatible con unas relaciones orgánicas sanas. Un amplio volumen de investigaciones está llamando la atención sobre las diversas formas de impacto negativo de la pornografía tanto sobre mujeres como sobre los hombres, y este meta-análisis contribuye con sus importantes descubrimientos a que este debate continúe".

Un negocio irreconducible.

"La pornografía está hoy tan extendida que muchas personas crecen viéndola y por tanto la asumen como una parte normal y sana de la sexualidad", lamentó Haley Halverson, directora de comunicación de NCOSE, en declaraciones a Catholic News Agency sobre esta cuestión.


Halverson negó que puedan reducirse los efectos perniciosos de la pornografía introduciendo parámetros éticos porque es "intrínsecamente anti-ética": "La pornografía implica intrínsecamente la deshumanización de las personas reduciéndolas a una mero conjunto de partes del cuerpo para la propia satisfacción personal egoísta. Es una forma intrínsecamente anti-ética de ver y tratar a otra persona. Nada puede cambiar el hecho de que la pornografía cosifica a seres humanos. Solo una sociedad que rechaza la pornografía respeta plenamente la dignidad humana de todas las personas".

viernes, 24 de marzo de 2017

ESTRATEGIAS PARA ENSEÑAR A ORGANIZAR IDEAS



La estrategia fundamental para enseñar a organizar ideas es la de hacer pensar lo cual implica, disponer de una colección de preguntas atractivas para el estudiante y naturalmente sobre el asunto sobre el que hay que trabajar.

Con esas preguntas se procurará que relacionen las ideas y descubran sus conexiones, parecidos y jerarquización.

Veamos un ejemplo válido para chicos de 3º a 5º de Primaria que puede ser útil para enseñar esta estrategia y también para enseñar un orden en la redacción.

PLAN:
1.- El adulto cuenta una narración o historieta.
2.- A continuación pide a los chicos que hagan en su cuaderno un dibujo alusivo a la narración escuchada.
3.- Después les dice: "Ahora vais a hacer una breve redacción sobre la historia que habéis escuchado, pero antes de comenzar, me ayudaréis a que yo escriba en la pizarra o en este folio el orden de la historia.
- ¿Cómo debería comenzar?
- ¿Cómo escribiríamos el núcleo de la historia?
- ¿Qué detalles deben acompañar a este núcleo?
- ¿Qué final debo escribir y cómo lo conecto con lo anterior?
4.- Escritas en la pizarra las mejores ideas que los chicos hayan aportado, y sin borrarlas,  pedirles que ahora hagan ellos la redacción en sus cuadernos.

Naturalmente este plan puede adaptarse con las variaciones convenientes para muchachos más pequeños o mayores. Aunque lo lógico es que la estrategia de ordenar ideas se comience entre 2º y 3º de Primaria.

Sobre textos informativos, la organización de ideas puede culminarse con la confección de esquemas o mapas conceptuales.







lunes, 20 de marzo de 2017

CRIAR A UN BUEN NIÑO

 
Por: Rick Weissbourd | Fuente: lafamilia.info
Los niños perciben que a sus padres les importa más que saquen buenas notas a que sean buenas personas, así lo revela un psicólogo de Harvard, quien a partir de este estudio, ha creado una guía para educar a los hijos. Solo uno de cada cinco niños cree que a sus padres les preocupa que sean buenas personas, por encima de sus logros académicos o su felicidad, así lo confirma un estudio llevado a cabo por Rick Weissbourd, psicólogo de la universidad de Harvard.
El proyecto Making Caring Common (Hacer de la solidaridad algo común) llevado a cabo en la universidad de Harvard realizó una encuesta a 10.000 alumnos de secundaria y bachillerato sobre los valores que eran más importantes para ellos. Los alumnos eran de 33 colegios diferentes de todas partes de Estados Unidos y de distintas clases sociales y razas.
El 80 por ciento de estos niños consideraron que los logros personales o la propia felicidad eran lo más importante. Aunque en el pasado padres y educadores hayan asegurado que valoran más la bondad que los logros personales, es evidente que los niños no les creen. Cuando se les preguntó si estaban reflejando las prioridades de sus padres, los alumnos contestaron afirmativamente. De hecho, la gran mayoría estaba de acuerdo con la frase “a mis padres les enorgullece más que saque buenas notas que ser un miembro solidario en mi comunidad”.
El problema es que, según Weissbourd, cuando se educa a los niños con estas prioridades, hay un riesgo más elevado de que se den “comportamientos dañinos, como ser cruel, irrespetuoso o deshonesto”. Según varios estudios, el 50 por ciento de los alumnos admiten haber copiado en un examen y el 75 por ciento haber copiado los deberes. Además, vivir de acorde con este estándar provoca estrés y depresión.
Guía para criar a un buen niño en cinco pasos.
Para cambiar este modelo educativo y que los niños aprendan a poner en orden sus prioridades, Weissbourd ha creado una guía para criar a un buen niño en cinco pasos, pues por mucho que les expliquemos a nuestros hijos que ser amables y ayudar a los que lo necesiten es importante, el mensaje que reciben es que la prioridad es sacar buenas notas y ser feliz, aun a costa de los demás o de sacrificar valores tan importantes como la caridad y la honestidad.
Así que toma nota a las siguientes recomendaciones del psicólogo de Harvard:
1. Haz de preocuparte por otros, tu prioridad.
Los niños necesitan aprender el equilibrio entre su felicidad y la de los demás. Necesitan oírte decir que ayudar a los demás y ser buenos es la prioridad número uno. Asegúrate de que se dirija a los demás con respeto.
Cuando interactúes con otros adultos en su vida, enfatiza lo importante que es la amabilidad. Por ejemplo, pregunta a sus profesores si ayuda a los demás en clase.
2. Facilita que tus hijos practiquen la amabilidad y gratitud.
Varios estudios muestran que las personas que habitualmente expresan su gratitud suelen estar más dispuestos a ayudar y son más generosos, compasivos e indulgentes; y también ¡más sanos y felices! Prueba esto:
• No le recompenses por cada buena acción como poner la mesa. Se espera del niño que ayude en casa con normalidad, y que sea bueno con sus familiares y vecinos. Recompensa solo las buenas obras que sean excepcionales.
• Haz que dar gracias se convierta en un hábito en las comidas, al acostarse o en el auto y por las ayudas recibidas en el día.
 3. Enseña a tus hijos a tener perspectiva.
La mayoría de los niños se preocupa por sus familiares y amigos. El objetivo, sin embargo, es que nuestro hijo aprenda a preocuparse por alguien de fuera de su círculo, como un niño nuevo en clase, el conserje del colegio, etc.
Para conseguirlo, prueba esto:
• Asegúrate de que tu hijo sea amable y agradecido con las personas con las que se encuentra diariamente, como el conductor del autobús o la camarera.
• Anímale a preocuparse por los necesitados. Dale ideas como consolar a un compañero de clase con el que se meten los demás.
• Utiliza el periódico o la televisión para enseñarle los problemas a los que se enfrentan niños en otros países.
4. Sé un ejemplo de moralidad.
Los niños aprenden valores observando cómo actúan las personas que les rodean. Necesitamos practicar la honestidad, justicia y caridad para que nuestros hijos puedan aprenderlo de nosotros. Para que aprendan cómo queremos que se porten con los demás, prueba esto:
• Intenta hacer voluntariado una vez al mes y, si es posible, que te acompañe tu hijo.
• Plantéale a tu hijo un dilema ético como “¿Debería invitar a mi vecino a mi cumpleaños si a mi mejor amigo no le cae bien?”. Enséñale como lo solucionarías tú, guiándote por los buenos valores que le estás enseñando.
5. Ayúdales a manejar sentimientos negativos o destructivos.

A veces, aunque nuestros hijos quieran ayudar a los demás, un enfado, la vergüenza o la envidia pueden ponerse en su camino. Necesitamos enseñarles a manejar estos sentimientos negativos para que no les impidan preocuparse por los demás.