martes, 15 de febrero de 2022

TÚ Y YO


 Un año más y San Valentín. Se puede asegurar que todo ser humano tiene un día en el que se le presenta un venturoso “encuentro”. Suele ser un día normal, pero a lo largo de sus horas surge la presencia de él o de ella. Antes de ese día, existía “ese” personaje, pero era un desconocido/a. Pero en aquel día, todo cambió.

Es el fenómeno del descubrimiento del otro. Y como ese “encuentro” afecta a nuestros sentimientos, tenemos que aprender a vivir y a relacionarnos con nuestras emociones y sentimientos: qué comprensión tenemos de nuestras emociones, cuál es nuestro estado de ánimo ante ellas y qué pensamientos tenemos ante un determinado estado de ánimo. Todo un mundo nuevo que tiene manifestaciones internas y otras externas: Una emoción produce un cambio corporal que llega caracterizado por variables fisiológicas que se pueden observar y medir: ritmo cardíaco, ritmo respiratorio, tensión arterial, temperatura corporal, sudoración, producción salivar, apertura de las pupilas, hormonas en la sangre, etc.

Es el “encuentro” que estuvo acompañado de una mirada, de una voz sosegada y cálida, de una conversación animosa, de una sonrisa, de una moderación en el tono y en los gestos, de un denodado interés por ti.

Y tú no sabías que te ocurría: te temblaban las piernas, te oprimía el estómago, se te anudaban tus propias palabras en la garganta, aumentaba el calor dentro de ti mismo, nunca habías tartamudeado y hoy, ahora, te salían las palabras con sacacorchos. Estabas experimentando que además de tu yo, había un tú. Era tu “Tú”. Era una situación de placer y agrado que fuertemente te atraía. Situación tan antigua como la humanidad sobre la tierra: Adán y Eva fueron los primeros en experimentarla. Y hoy te ha sucedido a ti. ¿Qué ha sucedido? Responde Platón en Fedón: “La locura del amor es la mayor de las bendiciones del cielo”.

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