viernes, 4 de octubre de 2019

LA AUTORIDAD 3



Los padres deben comprender la singularidad de cada hijo y trabajar en añadirle aquellos valores fundamentales para la vida, que observe que le faltan al muchacho.

Misión pues, importante de los padres es proporcionar tal educación al hijo, y tal convicción de que la autoridad es elemento imprescindible en su vida, que es la gran ayuda mediante la cual el hijo podrá dejar años después una huella en su ambiente, en su posible futura familia y en la sociedad. En el fondo, que el hijo pueda ver en su padre el timonel en el que confiar para surcar felizmente los mares de su vida. Es asunto relevante: cada hijo deberá ir tomando conciencia mientras es educado, y también una vez finalizada, que él está en la vida y en el mundo para transformarlo un poco o mucho, depende de varias condiciones y probabilidades.

En fin, que la autoridad debe ser madura y justa y se ejerce como un acto de servicio a la familia, y en especial a los hijos. Su objetivo, juntamente con otros muchos factores educativos, es enseñar a hacer el bien. Para ello, que la familia tenga un mínimo de normas es dese luego, un elemento positivo para la relación familiar.  Debe tenerse en cuenta que el paternalismo es un mal ejercicio de la autoridad y debe evitarse. La autoridad descansa fundamentalmente en la presencia de los padres. Ya lo hemos considerado anteriormente: los padres que funcionan bien, que tienen prestigio y saben arbitrar correctamente normas y flexibilidad, no suelen tener problemas con la autoridad. Saben ejercerla sin crear tiranteces ni angustias.

Pero tener en cuenta que los hijos harán cosas sin consultar; en otros asuntos informarán a sus padres y en unos terceros, acudirán a sus progenitores solicitando autorización para algo. Es el mundo de los hijos, no lo olvidemos. Anticiparse, ante la tarea o encargo que se les vaya a encomendar, es ayudarles para que se organicen. Por ejemplo:
-         ¿Cómo se va a hacer?
-         ¿Dónde se va a hacer?
-         ¿Cuándo se va a hacer?
-         ¿Quién lo va a hacer?
Las normas que sean pocas, importantes y conocidas por los hijos. “Así que es lógico que existan sanciones cuando alguna no se cumple. Sanciones positivas para ayudar a los hijos a cumplir mejor. No es el momento de hablar de premios y castigos. Sin embargo, sería conveniente destacar dos puntos importantes:

1.     Estamos continuamente sancionando el comportamiento de nuestros hijos, dando un beso, sonriendo, hablando con ellos, mostrando interés en lo que están haciendo. La sanción no solo consiste en: “que no salgas a jugar”, “que no veas la televisión”, etc.
2.     Cada hijo necesita una sanción distinta. Pueden existir unas sanciones, muy pocas, para todos los hijos. La gran mayoría se adaptarán según las necesidades del hijo. Como dice Aristóteles: “es tan injusto tratar a iguales desigualmente como tratar igualmente a desiguales”. [1]
Ya lo hemos dicho también, aceptar al hijo tal y como es y tratar de comprenderle. La relación de Tobit con su hijo Tobías, puede ayudar a dar luces y orientación. Los padres ayudarán además a que el hijo se acepte como es. En este aspecto, es de gran valor ayudarle a que reflexione sobre las cualidades positivas que posee, y otras que puede adquirir si las trabaja siguiendo un pequeño plan que él mismo puede confeccionar. Este plan y trabajo incidirán muy positivamente en su autoestima, luego merece la pena volcarse ello por el buen bien que produce.


[1][1][1] David Isaacs: Relaciones familiares padres-hijos. Nota técnica.

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