viernes, 14 de septiembre de 2018

Y EN EL MATRIMONIO APARECEN CAMBIOS



Este gozoso descubrimiento origina unos cambios en el hombre y en la mujer.  En primer lugar es una gran tarea. A ningún bien de orden natural se le ha encomendado tan gran tarea. Se produce el descubrimiento del otro: el amor conyugal nos descubre todo el ser del amado. También sus imperfecciones. Y en tercer lugar, en el matrimonio nos entregamos hasta  lo último. Querer es dar todo de uno mismo. Y siempre con buen humor.

Ahora, descubren el valor personal del otro/a. Se ama a la persona por lo que ella es. Aquellas dos vidas se han convertido en una. El sufrimiento, el bien y la ayuda al otro/a, se convierten en más importante que lo mío. La gran dignidad de la persona amada, se reconoce y se mantiene aún ante las adversidades por el nexo que hay entre el amado y Dios-Padre, fuente del amor. Preciosa es la frase de S. Juan Pablo II: Hemos surgido de un latido del corazón de Dios.

En la novela “Cuando el amor no se gasta”, Enrique, de treinta y un años, habla con Mónica su hermana mayor, sobre sus padres y dice lo siguiente: -   Hay veces que mamá hace o dice algo y me creo que ha sido papá; y otras veces, al revés: dice papá algo y me parece que quien ha hablado ha sido mamá. Son tan iguales en lo que piensan y sienten, que si no fuera porque les veo y oigo el distinto tono de su voz, los confundiría, expresó Enrique.

La amistad.
Esta alegre situación se ve además enriquecida y acompañada por la amistad: La amistad es el ingrediente más importante de un buen matrimonio. La amistad ayuda a la adaptabilidad. Amistad es compartir pensamientos, deseos, sueños, temores, alegrías. La amistad fortalece la comunión de amor y favorece la fe de él en ella y de ella en él.

Tu cónyuge, el  número uno.
Esta comunión de amor obliga afectivamente  a que tu cónyuge sea para ti el número uno: Es decir, conquístale/la cada día. Atiende a los detalles pequeños. Desvívete por él/ella. Se cariñoso/a. Dile con frecuencia cuanto le amas. Esa comunión no se mantiene solamente con cosas materiales, sino con la amistad y la sintonía afectiva y espiritual de los cónyuges. No podemos privar al mundo de este don de Dios.  El matrimonio es una realidad que se constituye por el acto en el que los esposos se entregan expresan y recíprocamente.

jueves, 6 de septiembre de 2018

EL MATRIMONIO UNA COMUNIÓN DE AMOR



En el libro “Entender el mundo de hoy”[1], se dice que “el acontecimiento humano por excelencia es el encuentro con la verdad”.
Encuentro con la verdad.
En el transcurso de la vida, en un determinado momento, algo destaca: es la verdad, una verdad en la que antes no había caído, no conocía. ¿Qué ocurre tras ese encuentro? Que el hombre se ha conmovido. Eso mismo es lo que ocurre en el enamoramiento. La conmoción conduce al cambio. En la vida no estaba aquella verdad  y al ser encontrada, produce una transformación en el que la halló.
El matrimonio es una comunión de amor.
Pues bien, ahondar en la verdad sobre el matrimonio, nos conduce  a considerarlo una comunión de amor, ese es justamente su sentido más profundo.
Aceptar esta verdad es proclamar que cada cónyuge debe ser y vivir consciente del inconmensurable regalo que Dios hizo a cada uno, con la persona del otro. Uno se siente feliz cuando es querido. Ya lo vio Platón con claridad en el Fedón al decir: “la locura del amor es la mayor de las bendiciones del cielo”.
¿Qué ocurre cuando el amor ofrecido es correspondido? 
Es de tal envergadura esta verdad, que como se dice más arriba, su descubrimiento, conmueve. El espíritu del hombre encuentra una cierta plenitud de felicidad, cuando una vez expresados sus sentimientos a la mujer amada, recibe por parte de ella, la convicción y la seguridad, de que la presencia de tal sujeto la rebosa de gozo y la sumergen en la alegría de conocer que ha encontrado un futuro enormemente esperanzador: el anhelo de la unión física y espiritual con su amante. Naturalmente, si el proceso lo inicia la mujer, la realidad de esta verdad, no cambia. En uno y otro caso, se ha producido un bien y como anotó Aristóteles en la Ética a Nicómaco, “el hombre bueno no sólo quiere el bien, sino también se alegra al hacerlo”.
Origen del matrimonio. 
Partamos de su origen, del principio. “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza... Creó Dios pues, al hombre a imagen suya. Y lo creó macho y hembra. Y dioles Dios su bendición y dijo: creced y multiplicaos y llenad la tierra y ser señores de ella... Y vio Dios cuánto había hecho y todo era bueno” (Gn. 1, 26-31). Según el texto, el plan divino es el siguiente: Hay unidad en la naturaleza humana, y semejanza de hombre con Dios. Diversidad de sexos para una alianza y para una unión por el amor, porque vendrán a ser los dos una sola carne. Y de esa unión amorosa, procederá la fecundidad.
El matrimonio es ante todo comunidad de amor, por eso, la unión corporal no tiene simplemente el significado de procreación. Pero ciertamente, esa unión íntima y estrechísima, lleva  implícita, la generación de un nuevo ser.
El hombre crece y se enriquece en la convivencia, afectividad y sexualidad con su esposa. Y la mujer, igualmente, crece y se enriquece en la convivencia, afectividad y sexualidad con su marido. Es la complementaridad de los sexos la que logra una mayor plenitud en humanidad.


[1] ENTENDER EL MUNDO DE HOY. Cartas a un joven estudiante.  Ricardo Yepes Stork.  Editorial Rialp. 5ª edición, 2010.

viernes, 31 de agosto de 2018

LA AMISTAD




En recuerdo del que fue gran amigo y profesor, Ricardo Yepes Stork, redacto estas líneas entremezcladas con las suyas de tal manera que me es difícil separar unas de otras.

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Dice C. S. Lewis en el excelente libro “Los cuatro amores”, que la amistad hoy es considerada “algo bastante marginal, no un plato fuerte en el banquete de la vida... Pocos la valoran, porque pocos la experimentan”.
Así que la amistad no es algo innato. No se da sin esfuerzo, hay que conquistarla y luego ha de ser alcanzada y mantenida. Es decir, exactamente igual que el amor que además no nos deja intactos. Se conquista, pero más difícil es luego su mantenimiento si no hay un propósito exigente de hacerlo. A todo ello, el profesor Millán Puelles añade que también necesita tiempo de crecimiento, de esfuerzo para ganarse la confianza del amigo.
Ahora bien, ya estamos en la amistad. Si es verdadera, aguanta, no se rompe por cualquier desacuerdo. Consiste en mantenerse amigos en el desacuerdo. Porque no forma parte del ideal de la amistad estar  de acuerdo en todo. Estarlo enteramente es prácticamente imposible. Discrepar es saludable si se mantiene el diálogo
Tiene la amistad una importante tarea: acercarse a la realidad, a las cosas, al descubrimiento de nuevos planteamientos sobre los problemas, a pensar y hacer juntos unos quehaceres.
Hay en la amistad una fase madura. Es aquella en la que el amigo nos interesa no sólo por lo que dice, sino por lo que es. Su lazo se convierte en imán atrayente, más fuerte que la disgregación connatural a la vida, porque la amistad es lealtad, estar unidos en la adversidad y la ventura, asumir como parte de nuestra existencia la del otro.
Pero es probablemente el carácter iluminante del diálogo, lo que da a la amistad un tono único. Pues ante todo amistad es conversar, hablar, intercambiar miradas, participar del saber de otro. Dice Pieper que la amistad se nota en el decir sin reticencias ni disimulos: el amigo es la persona con la que se piensa en alto, con la que se habla sinceramente, aquel con quien somos sinceros. Con el amigo no nos andamos con remilgos, es aquel con quien nos podemos sincerar. Estamos ante uno de los ámbitos de la intimidad.
Tenemos que seguir hablando del diálogo debido a su ser fundamental en este tipo de conexión. El diálogo va del desacuerdo al intercambio de opiniones, al dejarse convencer sola y exclusivamente si el otro tiene razón, si lo que dice es verdad. Eso es ser amigos. La justificación para hablar con el amigo es justamente que haya algo importante que decir: “los pequeños círculos de amigos que dan la espalda al mundo son los que los transforman de veras”, dice Lewis.
Por ahí hemos llegado a un punto fundamental de la amistad: la de darse. La persona es el único ser que puede dar sin perder. Darse, el don, es parte irrenunciable de la amistad: quien regala algo no espera nada a cambio. El don es gratuito.
Por eso una gran dificultad para el desarrollo de la amistad es el interés, ya que el interés sacrifica la amistad. Primero mantiene unas relaciones humanas “amistosas”, pero superficiales, fruto de la conveniencia mutua, que no aguantan el tiempo ni las dificultades. En segundo lugar, nuestra amistad no llega hasta donde coinciden nuestros intereses y entonces se vive con el amigo una separación amable porque no coincido con él en los mismos problemas, en la solución a los intereses comunes.
Sin embargo sin el otro no alcanzo a conocerme a mí mismo, pues para conocerme necesito expresarme, y para expresarme he de manifestarme. Manifestarse es hablar, ser escuchado, comprendido. Y eso exige alguien que escuche.
En el fondo surge un mal concepto de amistad,  porque ser amigo incluye la estimación, pero también la irritación: el que no se irrita cuando el amigo se porta mal es un adulador o un indiferente, pero no un amigo. Ahora bien, no olvidemos la estimación, sin ella la amistad es imposible. Estimar es ser partidario del amigo, estar a su lado, defenderle, querer lo mejor para él.
El hombre precisa de la amistad, de tal manera que si no tengo amigos, estoy empobrecido como ser humano. Realmente si tal cuestión sucediese habría que preguntarse qué tal andamos con relación al egocentrismo.


miércoles, 25 de julio de 2018

SUPERAR EL CONFLICTO FAMILIAR



MEDIACIÓN EN CONFLICTOS FAMILAIRES.              

CUESTIONARIO.

  1. PRIMER CONTACTO.
-          Conocer cómo son las familias de origen de c/ cónyuge. ¿En qué modelo familiar han vivido?
-          Enfermedades de cada cónyuge.
-          Que describan el periodo de novios. ¿Cómo fue?
-          ¿Cómo fueron los primeros años del matrimonio?  ¿Hijos?
-          ¿Cuándo comenzaron los problemas?
-          Que hablen de la comunicación ente ellos y de la relación sexual que tienen o han mantenido.

  1. MOTIVO DE LA CONSULTA (CONFLICTO).
-          ¿De qué se quejan?
-          ¿Qué les pasa?
-          ¿Qué quieren?
-          ¿Qué necesitan?
-          Problemas principales que presentan. Puntos positivos.
-          ¿Qué problema originó el conflicto?
-          ¿Qué estrategias han utilizado ya para tratar de solucionarlo?
-          ¿Qué aspiraciones tienen?

  1. EL PAPEL DEL MEDIADOR.
El Mediador es un guía.                     Confidencialidad
Proporcionar información.
La Mediación es un instrumento creíble y facilitador.
Con el Mediador se mantiene una relación profesional.
A veces, es preferible seccionar el conflicto en partes. Cada parte en una sesión.
Se confecciona un posible calendario de sesiones.
Es preferible trabajar en cada sesión sobre pequeños aspectos.
¿Qué grado de motivación tienen para integrarse en un proceso de Mediación?
¿Qué se les puede ofrecer con Mediador?


  1. COMIENZA LA MEDIACIÓN.
(Las parejas que acuden a Mediación reflexionan más y se comunican mejor.)

-          Que respeten el “motivo” de la Mediación que han elegido libremente.,
-          Orden de la sesión:
-          Definir claramente de qué se va a tratar.
-          Priorizar los asuntos.
-          Posibles alternativas para cada conflicto.
-          ¿Cuáles podrían ser los primeros acuerdos posibles?

viernes, 20 de julio de 2018

GACETA DE LOS NEGOCIOS. UNA ENTREVISTA al PISCOPEDAGOGO D. JULIO GALLEGO




1.     ¿Qué le llevó a elaborar el informe en el que describe distintas personalidades de los hijos?

R. Fue una consecuencia de mi experiencia de muchos años como educador y de los estudios que venía realizando. Me di cuenta que tenía que hacer algo más para ayudar a los padres en su labor educadora. Entonces ideé una página que titulé “Conoce a tus hijos” y que comencé a publicar primero  en la revista “La Escuela en Acción”. Posteriormente, continué desarrollando y enriqueciendo las distintas etilogías.

2.     De todas las posibilidades que expone, ¿qué puede resultar más conflictivo a la hora de educar a un niño?

R. Educar es un quehacer apasionante y yo invito y siempre invitaré a los padres a que se tomen este cometido como lo más grande e importante de sus vidas. Cada hijo precisa de una atención singular según su carácter y temperamento, por eso, cada chico nos ofrece continuamente unos aspectos a favor y otros en contra. Ambos son importantes a la hora de educar. Ahora bien, lo más conflictivo actualmente me parece a mí que es el ambiente tan permisivo que nos rodea y que no es nada favorable a la educación. Los padres tienen en contra un mundo amplio de permisividad favorecido por los amigos de los hijos, ciertas canciones, la televisión, los videojuegos, bastantes medios de comunicación y leyes elaboradas por los poderes públicos. Sin embargo, nadie puede ejercer una influencia en los hijos más intensa que ellos, porque los padres nos sólo aportan ideas y principios cuando educan, sino también que todo eso lo entregan rodeado de un clima afectivo, cuestión que nadie puede hacer y ellos sí. Y esa unión tiene una gran fuerza. Los padres con categoría, tienen una fuerza transformadora  enorme.

3.     ¿Qué puede llevar a un niño a estar depresivo? ¿Es muy abundante la depresión infantil? ¿Qué lo puede provocar?

R. Generalmente el niño depresivo no tiene éxito en los estudios o le cuestan las relaciones de sociabilidad con sus semejantes. Son causas que origina una depresión. Últimamente ha aparecido una nueva causa: la separación o el divorcio de los padres. El niño no puede entender que a dos personas a las que él tanto quiere, se separen y él no pueda ya vivir con uno de los dos. En los años noventa, Aquilino Polaino y colaboradores realizaron un estudio epidemiológico sobre la depresión infantil en Madrid. La efectuaron a 1.074 niños y niñas de 4º de Primaria. La tasa de prevalencia fue de un 3% de niños con depresión mayor y un 9% con un trastorno distímico.

4.     ¿Por qué es tan importante detectar las personalidades o los problemas que tiene un hijo?

R. Es un sentir común, que cualquier deficiencia o enfermedad, detectada en los primeros momentos, es mucho más fácil su tratamiento y la recuperación del sujeto. Hoy, la medicina, la psicología y la psicopedagogía han avanzado notablemente y las posibilidades de evolución favorable en los afectados con   un buen tratamiento, es muy positiva. Lo que no se debe hacer cuando vemos a un hijo con dificultades es escondernos. Hay que actuar de la misma manera que cuando descubrimos que el riñón, el corazón o le hígado no funcionan bien, se suele ir al especialista.

5.     ¿Qué cree, desde su experiencia como psicopedagogo, que hoy en día preocupa más a los padres?

R  Indudablemente los padres están muy preocupados actualmente por  dos grandes cuestiones: el rendimiento académico de los hijos y el ambiente de frivolidad con el que se encuentran en los momentos de ocio. El fracaso escolar en España es muy alto. No hay correspondencia entre el desarrollo económico y de libertad (frecuentemente no bien entendida)  que ha alcanzado el país y los resultados académicos. La Comunidad Educativa deberá hacer una objetiva reflexión y gestionar lo que corresponda ante los poderes públicos para tener leyes que patrocinen auténtica calidad de enseñanza-aprendizaje.

6.     ¿Qué mensajes puede dar (en líneas generales) a nuestros lectores?

R. Les diré que es necesario el esfuerzo de todos para conseguir un clima cultural objetivo, en el que se busque ansiosamente la verdad sobre el hombre, sobre el mundo y la vida. Solamente, quizá partiendo de ahí, logremos que la nefasta permisividad vaya desapareciendo. ¿Qué puede hacer por lo tanto, cualquier lector, un padre, una madre? Tal vez, junto a su esfuerzo personal, hablar, ofrecer a los amigos alternativas sanas para que eduquen bien a sus hijos, entre las que han venido dando unos resultados muy alentadores los Cursos de Orientación Familiar, y además, apoyar las iniciativas que muchas instituciones educativas ofrecen y que están dirigidas a ese mismo objetivo.

viernes, 6 de julio de 2018

ANTE UNA SOCIEDAD HIPERSEXUALIZADA


La batalla espiritual por la pureza en una sociedad  hipersexualizada
Los consejos valen para mayores, jóvenes y también para los niños, también atacados por las ideologías dominantes
Javier Lozano / ReL 02 julio 2018.
Vivimos en una sociedad hipersexualizada. Este es el día a día de millones de niños y adultos cada día: un bombardeo constante de sexo y de apología de la promiscuidad, de poca o ninguna ropa. Esto es lo que marca la moda y la publicidad, lo que se ve en las redes sociales.
Esto ha calado completamente, y así es como el consumo de pornografía se ha disparado hasta límites aberrantes. Alejandro Villena, psicólogo experto en adicciones, explicaba a ReL que los estudios revelan que “el 80% de los varones consume pornografía, porcentaje que se queda en el 40% en el caso de las mujeres. Y la edad media del inicio del consumo se sitúa en los once años”.
El peligro de hipersexualización extrema puede afectar también gravemente en los creyentes si no se defienden con las armas adecuadas. La virtud de la pureza está hoy sometida a un ataque sin precedentes.
El padre oblato Ed Broom, ofrece en Catholic Exchange una estrategia espiritual, un plan aplicable para padres, adolescentes e incluso niños.
Este religioso experto en comunicación y en atención espiritual de familias ofrece 10 consejos para no sucumbir a estos ataques o para regresar confiadamente al Señor, si se ha sido derrotado:
1. El arma de la oración
El hombre es débil y por ello necesita de la oración para poder vencer la tentación y no caer en un pecado de impureza. El padre Broom asegura que probablemente la principal razón para caer en cualquier pecado, pero especialmente contra la pureza, es la falta de oración, o una oración débil.
Citando la Escritura recuerda que los israelitas fueron capaces de derrotar a sus enemigos solo después de que Moisés desde lo alto de la colina y frente al campo de batalla levantara los brazos al cielo.
2. No juegues con fuego
Una razón importante por la cual muchos caen en pecados relacionados con la impureza es no haber evitado la ocasión de pecar. El refranero popular sabe mucho de esto: ¡El que juega con fuego, acaba quemándose! El cristiano tiene que usar el sentido común y la prudencia, dado por el discernimiento, para evitar ponerse en situaciones en peligro.
Si uno es débil ante la pornografía debe procurar no quedarse solo delante de un ordenador. Una pareja de novio es preferible que esté en un banco charlando o dando un paseo que viendo una película los dos solos en una casa. Así se evitan muchas situaciones comprometidas.
3. El pudor
El Catecismo de la Iglesia Católica  (2521-2524) insiste en varias ocasiones en que “la pureza exige el pudor”, pues éste “preserva la intimidad de la persona”. Del mismo modo, afirma que “el pudor es modestia; inspira la elección de la vestimenta. Mantiene silencio o reserva donde se adivina el riesgo de una curiosidad malsana; se convierte en discreción”.
Del mismo modo, el Catecismo afirma en este punto que “existe un pudor de los sentimientos como también un pudor del cuerpo. Este pudor rechaza, por ejemplo, los exhibicionismos del cuerpo humano propios de cierta publicidad o las incitaciones de algunos medios de comunicación a hacer pública toda confidencia íntima.
4. Penitencia
En la vida espiritual, el cristiano está llamado a ser como águilas que vuelen en las alturas. Pero para volar necesita de las dos alas espirituales: ¡la oración y la penitencia! Para vencer estas tentaciones contra la pureza hay que rezar, rezar y rezar, pero también aprender del arte del ayuno y de vivir una vida de penitencia. Esto también ayuda a educar el cuerpo y fomentar el dominio de sí mismo. ¡Los santos han enseñado en multitud de ocasiones esta clara lección!
5. Evita la pereza
Una de las grandes rendijas por las que se cuela la impureza es a través de del pecado de la pereza. La mente ociosa es normalmente laboratorio del diablo. Cuando uno no tiene nada que hacer y no llena su tiempo con alguna ocupación útil, el diablo entra rápidamente para tentar de muchas formas, especialmente contra la virtud de la castidad.
De este modo, una de las razones principales por la que tantos jóvenes, y cada vez más personas adultas, tienen serios problemas con la pornografía en internet es debido al excesivo tiempo libre, el aburrimiento y el fácil acceso a este contenido en la red.
6. Lenguaje inapropiado
En cualquier situación, lugar y circunstancia hay que controlar lo que se dice.
No deben salir de nuestra boca palabras sucias, ni siquiera bromas groseras o impuras. San Juan Bosco afirmaba que no podía eliminar de su mente una cosa impura que un hombre pronunció delante de él cuando él era un niño. Hay que ser consciente de las consecuencias de todas las acciones que uno realiza, sean más o menos importantes, a los ojos de cada uno.
7. Vigilancia constante, especialmente de los ojos.
Los ojos son el elemento principal por el que la impureza entra en el cuerpo, por eso es importante educar la mirada. El Papa Francisco ha hablado mucho sobre esta vigilancia. El padre Broom afirma que el examen diario es clave. Esta práctica invita a echar un vistazo a cada día y ver donde Dios ha estado presente, pero también ver dónde el corazón se ha alejado de Dios.
Si se está vigilante uno podrá percatarse de cuando los ojos se alejan de Dios y comienzan a juguetear con lo que no es de Dios: en este caso la impureza. Vale el ejemplo del Rey David, y la mujer de Urías el hitita. Él se dejó llevar por la mirada, al no haber mantenido una adecuada vigilancia, y esto acabó en una caída enorme hacia la lujuria y la falta de honestidad. Ceder a la lujuria terminó en adulterio, el adulterio condujo al asesinato, y el asesinato al arrinconamiento de la conciencia.
8. Confesión y esperanza renovada
La debilidad está en el hombre y todos pueden caer. Pero peor incluso que la caída es la desesperación. Nunca hay que desesperarse debido a las inclinaciones que el ser humano tiene al pecado. Al contrario, San Pablo afirmó que donde abundó la debilidad, sobreabundó la gracia. Por lo tanto,  si se cae en el pecado contra la pureza hay que tener confianza ilimitada en Dios y recurrir inmediatamente al sacramento de la confesión.
9. Comunión frecuente
Para salvaguardar la virtud de la castidad es de vital importancia tener una relación con Jesús a través de la Eucaristía. Cada comunión bien recibida resulta un trasplante de corazón espiritual. Recibir la Eucaristía de manera frecuente y ferviente es de lejos el medio más eficaz para vivir una vida de pureza.
10. La Virgen María, modelo de todas las virtudes e intercesora
No hay mejor intercesora a la que acudir para que nos ayude a defender la pureza que la Virgen María. Las vidas de muchos santos  demuestran que a través de su gran amor a Dios y el amor filial y el amor por María pudieron vivir vidas santas  y de gran pureza.
Al ejemplo del Inmaculado Corazón de María, los creyentes deben pedir esta pureza de mente, corazón, cuerpo alma e incluso intención.



lunes, 2 de julio de 2018

EL ACTO CONYUGAL Y LA PROCREACIÓN




El fin del acto no es sólo la procreación. Otra finalidad importante es darse fortaleza en el amor y manifestarse el cariño. Por eso es lícito y muy bueno realizarlo también en periodos en los que se sabe que la mujer no es fértil.
¿Qué dice la Iglesia a los matrimonios?
En ciertos casos es paternidad responsable limitar o espaciar el número de nacimientos. Pero también puede solicitar en casos determinados, estar abiertos a una familia numerosa. No cualquier método es lícito para regular la fecundidad. Hay una forma digna de realizar el acto conyugal y de ser prudentes en circunstancias graves, practicando la abstinencia durante los periodos fértiles.
El acto conyugal es un acto de alianza.
El matrimonio es una alianza y toda alianza tiene un acto por el cual se lleva a cabo y se realiza. Cuando la alianza matrimonial se renueva, Dios la utiliza para dar vida. No es coherente darse un festín en el acto conyugal (la comida entre los romanos) y bloquear con anticonceptivos el poder de dar una nueva vida que también pertenece al acto de alianza. (Tesis de John Kippley en “El control de la natalidad y la alianza matrimonial”).
Estamos llamados a dar vida.
“Los dos cónyuges tienen que dar por supuesto siempre que han sido llamados a dar la vida,  mientras que no surja algo en contra, y no al revés” (Cardenal C. Caffarra).
La castidad conyugal. Un modelo: San Joaquín y Santa Ana, padres de la Virgen María.
“La expresión más alta de la castidad conyugal no es la abstinencia: una virtud no se expresa de manera excelsa a través del no cumplimiento de una acción, sino en el obrar. La expresión más alta de la castidad conyugal es el acto con el que los esposos se convierten en una sola carne. Es la castidad al servicio del amor”. (Cardenal C. Caffarra)
La preparación al matrimonio.
Recibir los cursos que tienen establecidos las parroquias. Personalizar este momento con una pareja o matrimonio con experiencia y durante este periodo, continuar intentando descubrir las compatibilidades e incompatibilidades con tu futuro cónyuge. Es tiempo para profundizar más en conocerse antes de llegar al matrimonio.
La vida sexual en el matrimonio.
La actividad sexual en el matrimonio, es también un sostén en las dificultades de la vida matrimonial. Pero si hubo actividad sexual antes del matrimonio, sin compromiso, sin apertura a la vida, luego como esposos ya no produce aquel sostenimiento con la misma emoción, afecto y sensibilidad  y se encuentran fríos, insensibles, aburridos, faltos de la ilusión de ante un encuentro de pleno amor.
El matrimonio en la novela  “David Copperfield”.
“Cuando David empezó a experimentar  las dificultades que supone haberse casado con Dora, una muchacha muy inmadura e infantil, la tía Betsey le dirá a David: Tú has escogido libremente para ti y has escogido una criatura muy bonita y muy afectuosa. Será tu deber, y será también tu placer, estimarla por las cualidades que tiene, y no por las que puede no tener. En cuanto a estas, las tienes que desarrollar en ella, si puedes. Y si no puedes, debes acostumbrarte sencillamente  a pasar sin ellas… Esto es el matrimonio”. C. Dickens. David Copperfield.
El matrimonio en la novela “Los bienes de este mundo”.
“¿Qué nos une con tanta fuerza a Pierre y a mí? (se pregunta Agnes, su esposa). ¿Por qué dejamos de vivir, sufrir, ser felices o pensar individualmente, desde que nos casamos? ¿Por qué nos convertimos en una sola carne de un modo tan completo? (Irene Nemirovski: Los bienes de este mundo).