martes, 31 de marzo de 2026

EN EL CALVARIO


 

                    Oh dulcísimo Señor y Dios mío!

                    Lo que en este mundo yo más quiero,

                    es por mi pecado Dios verdadero,

                    por lo que sangrando estás como un río.

 

                    Oh Señor! Era todavía yo un crío,

                    cuando ya a ti te quería el primero,

                    infinitamente en vos espero,

                    pero mientras a otros corderos guío.

 

                    A vos, Señor, debo todo mi ser,

                    y esperando estoy que algún día pueda

                    este mal siervo, tu Sangre beber.

                    Ya que, aunque vaya arrastrado por cuerdas,

                    jamás buen Señor, a vos negaré,

                    ni aunque me ahorquen, ni aunque me muerdan.

                Montijo, 5 de septiembre de 1956.

viernes, 20 de marzo de 2026

CONOCER LA PERSONA

En la entrada anterior decía que la acción nos facilita conocer la persona. Pero ¿qué es conocer?

 Conocer consiste en la introducción de un objeto en un sujeto. Y se consigue mediante la percepción o la imaginación, la comprensión o el entendimiento. En unos casos por los sentidos, en otros por el intelecto[1].

A conocer nos ayuda la observación, la escucha, la lectura y la pregunta.

Veamos un ejemplo. Queremos conocer el pensamiento de Aristóteles sobre la conducta humana. ¿Qué podemos hacer?

Leer su Ética, asistir a una conferencia sobre este tema e impartida por un experto en el famoso sabio griego, presentar preguntas interesantes al final de esa misma conferencia y observar diversas conductas de personas de nuestro entorno y comparar con lo que ya conocemos del pensamiento de Aristóteles. Aplicar nuestros sentidos, entendimiento e imaginación al proceso que hemos seguido.

El resultado final, si lo hemos hecho todo correctamente, será que tendremos en nuestro propio pensamiento y memoria lo que pensaba y decía Aristóteles sobre la conducta humana.



[1] Wojtyla, Karol. Persona y acción. 1982. BAC. Página 169.

lunes, 16 de marzo de 2026

ACCIÓN Y EXPERIENCIA

 

“La acción es un momento particular de la experiencia de una persona. Una acción presupone una persona”[1]. La acción nos permite penetrar en la esencia intrínseca de la persona y poder conseguir el mayor grado posible de conocimiento de la persona.

Gracias a la acción se conoce a la persona. Efectivamente, conocemos al tímido, al impulsivo, al colérico, al apasionado, al moderado… por sus acciones. Son las acciones las que nos dicen quienes son las personas con las que hablamos, trabajamos, nos casamos o divertimos.

Más aún, esas mismas acciones son las que nos informan que estamos teniendo contactos con un médico, con un ingeniero, con un fontanero, un conductor de EMT, un constructor o un profesor.

Debido a la riqueza informativa que nos proporciona la acción, es útil y necesario investigar y conocer cómo son las acciones de una determina persona.

Me decía una persona que un chico y también una chica, puede y debe conocer lo mejor posible esa persona con la que desea casarse y para ello tiene unos valiosos medios. Son: saber qué dicen de él/de ella, sus compañeros de trabajo, sus amigos y sus familiares más cercanos. Es decir, que nos cuenten qué y cómo son sus acciones.

Escribiré más sobre la acción y su repercusión en la persona.



[1] Wojtyla, Karol. Persona y acción. 1982. BAC. Páginas 12, 13 y 16.

lunes, 16 de febrero de 2026

TOLERANCIA Y MADUREZ

 

Se tolera el mal, no el bien: el bien se ama y se promueve. Imaginemos una boda. El sacerdote pregunta al novio de la siguiente manera: Fulanito, ¿toleras a Menganita como legítima esposa? No. Eso es un disparate. La pregunta correcta podría ser: ¿Amas a tu futura esposa? De la misma manera, no es correcto reclamar tolerancia para hacer alguna de las muchas acciones buenas que realizarse son posibles, por ejemplo, ir a un templo o iglesia a rezar, atender las necesidades básicas de una persona enferma, etc.

La correcta tolerancia tiene su fuente en la persona madura. No en el hombre débil. Porque cuando se quiere una buena respuesta a los problemas morales (sexo, divorcio, fraude, corrupción), no se pregunta la solución a quién no vive bien el sexo, el matrimonio, la honradez en el trabajo … sino justamente a quién sí los vive. Y este suele ser el hombre maduro.

Persona madura, decía S. Agustín que, es la que tiene orden en sus amores. Así que esa madurez se puede observar en el trabajo, en la familia, en la novia, en una afición, en los deberes cívicos, en las relaciones de amistad. En todo aquello que amamos.  

 

lunes, 26 de enero de 2026

LA CÉLULA HUMANA


La célula es el ser vivo más simple. Una célula viva se reproduce por proceso de fisión, de división. Comienza a crecer de tamaño. Luego se “aprieta” a sí misma por el medio y se divide en dos células vivas. Las células crecen y se multiplican, y el proceso se repite una y otra vez.

Al planear la raza humana, Dios pudo haber decretado que se propagara de una forma parecida a como lo efectúan las células. Es decir, una célula podría empezar a ensancharse más y más hasta formar gradualmente un duplicado de sus órganos originales, y en el momento preciso separarse las dos mitades y constituir dos personas en vez de una.

Pero Dios no lo quiso así e hizo que a los seres humanos fueran varones y hembras y les dio el poder de producir nuevas vidas humanas en unión con Él.

A todo este proceso y relación, dio Dios un placer físico grandioso para bien de los cónyuges y de los hijos. Él estableció una alianza con ellos, de tal manera que no estimó Dios conveniente que el hombre esté solo, y creó el amor humano.   

jueves, 22 de enero de 2026

¿SE ACABÓ EL AMOR?

 

Los fondos de la cuenta bancaria se pueden acabar… La buena salud que gozamos, también. La íntima relación que tenemos con Dios, también se acabará si dejamos de tratarle o nos comunicamos con Él de forma rutinaria o nos hemos acercado a una vida frívola… ¿Y el amor? Pues, desde luego y penosamente, puede bajar el tono y la intensidad hasta llegar a ser nada o casi nada.

Una relación amorosa -noviazgo o matrimonio- debe superar algunas dificultades. Anoto las siguientes: La inmadurez afectiva; una mentalidad antinatalista; la falta de vivienda; la ausencia Dios.

Pero, por el contrario, estará acompañada de un hombre, de una mujer que la cuidan y protegen. De un principio encantador e ilusionante. Del olvido de sí mismo. Un querer permanentemente del bien del otro. Y por supuesto, del cariño que envuelve a todos sus miembros.

La amistad es el ingrediente más importante de un buen matrimonio y de un buen noviazgo. La amistad ayuda a la adaptabilidad. Amistad es compartir pensamientos, deseos, sueños, temores y alegrías.

Stephan Cove en su libro:  Siete hábitos de la gente feliz, ofrece su plan de amor muy relacionado con la cuenta bancaria emocional. Dice así:

Mantiene la vida afectiva:

* Los depósitos constantes de cariño, comunicación y comprensión en el corazón de ella/de él.

* Con las personas con las que tenemos una relación más personal, frecuente y de compromiso, los depósitos deben ser constantes.

* Los actos de indiferencia o de olvidos, producen reintegros automáticos.

* También producen reintegros las peleas, echarse las cosas en cara, etc.

Pues nada más: ¡atrévete a vivir en el amor y del amor!

 


lunes, 5 de enero de 2026

PERSONA Y ACCIÓN


 

En el libro “Persona y Acción”, Wojtyla parte de la acción para llegar a las experiencias que dan vida a su concepto de persona íntegra que, lo es por su capacidad de autodeterminación y posesión. Persona que se materializa en el cuerpo humano. Si todo se origina en la acción y por la acción, el análisis de la conciencia es fundamental, puesto que toda acción tiene una orientación moral y es la conciencia quien alumbra con el entendimiento el tipo de acción que surge y se desarrolla. Naturalmente, este ejercicio de acción, experiencia, persona y conciencia tiene que desenvolverse con la voluntad y en libertad.

De aquí que hoy es necesario un estudio, un trabajo sobre “Persona y Excelencia” en el que se desentreñe los conceptos de acción, experiencia, persona, conciencia y la excelencia en el trabajo.