Un hombre llevaba 38 años de su vida esperando un baño en la
piscina de Betesda. Estaba acostado y conociendo que llevaba ya mucho tiempo,
Jesús le dijo: “¿Quieres ser curado? Respondió el enfermo: Señor, no
tengo a nadie que al moverse el agua me meta en la piscina, y mientras yo voy,
baja otro antes que yo. Jesús le dijo: Levántate, toma tu camilla y anda.
Y al instante el hombre quedó sano, y tomó su camilla y echó a andar.» (Juan
5:2-9). Y esa curación se realizó en sábado. Al curar a aquel hombre, de
inmediato Jesús fue censurado por obrar aquel milagro en día prohibido.
Comentario de S. Agustín al milagro de la piscina.
El grupo de los que esperaban curación era muy numeroso, pero
Jesús se va a fijar solamente en uno: en el que lleva mucho, mucho tiempo
esperando su curación. Él tenía poder para curar a todos en un instante. Pero se detuvo en uno. Jesús curaba las
enfermedades del cuerpo y los vicios del alma. Ahora pone toda su atención en
el que quiere curar cuerpo y alma. Sobre todo, el alma. De todos los enfermos,
uno solo curaba en la piscina, justamente aquel que bajase el primero al agua.
Bajar el agua agitada es lo mismo que creer humildemente en la pasión del
Señor. Uno sólo se curaba, como símbolo de la unidad.
Una vez más, su misericordia de generación en generación
llega a sus fieles. (Lc 1, 50). Se dirige Jesús al hombre que lleva treinta y
ocho años acudiendo diariamente a la piscina y le pregunta: ¿Quieres que te
devuelva la salud?
Responde el paralítico: No tengo hombre que me baje a la
piscina”. Pero ahora sí tiene. Tiene a Jesús, perfecto Dios y perfecto hombre.
Ya tiene al hombre que necesitaba. Ya no es necesario diferir la curación. Y la
voz: Levántate, coge tu lecho y anda.
¡Levántate! Abandona el sueño, recupera la vida y actúa.
Comprométete en dar vida a los que están dormidos. Deja el lecho y haz oración.
Madruga; el Señor te espera. ¡Muévete! Anda, ¡búscale! Porque el que busca
encuentra. Inflama tu espíritu, dale vida divina y haz el bien. Pon iniciativas
de verdad y de amor en el mundo. Este es tu camino.





